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jueves, 9 de febrero de 2012

Por qué no usar un fular elástico para cargar en la espalda: Una historia de los riesgos

Existe mucha polémica sobre los fulares o rebozos que son o no son seguros para cargar a un bebé o a un niño en la espalda. Los fulares tejidos, que no ceden en ninguna dirección, son obviamente la opción indiscutible; pero con los más recientes fulares elásticos que se comercializan a izquierda y derecha hoy en día, existe un gran rango de discrepancias y criterios sobre lo que se puede y no se puede hacer, y las razones para ello.

En primer lugar, hay mucha diferencia en los grados de elasticidad que puede tener el material utilizado en este tipo de fulares, ya sea que contenga licra o sea sólo algodón. El tejido de punto (de camiseta) cede en distintas direcciones y en distintos grados, en modos no del todo predecibles. En su afán por vender, algunas marcas ansían asegurar que su producto sirve para todo, incluso cargar en la espalda, por la simple razón que la tela lo permite físicamente. Sin embargo, en este caso por ser la seguridad una cuestión tan seria, hay que ser un poco más críticos y ver bien las cualidades del fular y de la tela.

Tenemos que recordar que más allá de la talla del bebé, es necesario considerar y prevenir la enorme fuerza que pueden ejercer con sus movimientos y su peso; no es lo mismo los 8 kg de bebé, que el enorme esfuerzo adicional que le puede agregar a la tela un bebé que ha visto algo detrás de ti en la fila del super, y está decidido a estirarse para tomar esa Paleta Payaso. O bebés que van haciéndote 'caballito'. O que se divierten dejando colgar el coco hacia atrás para ver pasar las luces del techo.


Hay quienes afirman que se pueden hacer amarres muy seguros (y para niños grandes) con un fular elástico que estira en una sola dirección: a lo ancho. (¿Y cuánto estira, poco o mucho? eso es otra cuestión). Por lo visto, la opinión generalizada actualmente es que utilices un fular con dobladillo en los bordes, para evitar que el bebé rebase físicamente la barrera de la elasticidad. Hay otras personas que consideran que NO se debe utilizar un fular que tenga cualidades elásticas, y punto. Como siempre, creo que es otra de esas cuestiones donde el criterio personal debe prevalecer, considerando toda la información antes mencionada. Si utilizan un fular elástico, evalúen las cualidades y seguridad de la tela sin importar lo que el fabricante diga en su instructivo.

La siguiente es una narrativa publicada por Sarah Rockwell, consultora de babywearing, con fotos para explicar lo que puede pasar con un amarre con fular elástico en la espalda. Es una situación extrema pero muy real, ya que todos hemos sentido la fuerza de un bebé que se inclina para alcanzar algo que le interesa mucho. La traduje para mostrar visualmente lo que puede ocurrir y los riesgos muy reales. Esta mamá habla de marcas que tal vez no conocemos en México (aunque el Moby y el Sleepy Wrap se consiguen), pero aplica a todos los fulares elásticos, ya que todos presentan distintos grados de elasticidad. ¡Espero les sea de utilidad!

* -- * -- * -- *


Una marca de fulares elásticos me envió un prototipo de fular híbrido que estaban perfeccionando para que yo lo probara. Este fular aún no ha salido a la venta; la empresa deseaba recibir retroalimentación sobre la seguridad de su diseño de usuarias de fular experimentadas, como yo. Este texto no es en ningún modo un intento de hacer quedar mal a esta empresa; sólo quiero demostrar lo que puede ocurrir cuando se intenta cargar en la espalda con un fular que no es seguro para este tipo de amarres.

Utilicé el fular con mi hijo Devin de año y medio y 12 kg de peso. Esto fue lo que pasó:

Devin no tenía ganas de que lo envolvieran, así que hice un amarre para niño inquieto en una Doble Hamaca, y quedé bastante impresionada. El fular se sentía mullido y no pareció estirar tanto como otras marcas, como el GMBBS. Pude realizar un amarre de doble hamaca seguro, cómodo, con los brazos del bebé adentro. Devin me pidió un plátano, y en esta foto pueden ver que seguía con los brazos adentro y el amarre no cedió ni cuando comenzó a comer.


Esto me dio confianza, así que nos fuimos a dar un paseo por el vecindario, tiempo durante el cual Devin se terminó el plátano. En esta foto pueden ver que aún tenía los brazos adentro y se veía seguro (y yo seguía cómoda) después de una caminata de 10 minutos. Yo seguía impresionada.


Entonces, procedí a realizar una verdadera prueba: Le pedí a Devin que se recargara hacia atrás.


El amarre resistió bien, pero Devin no había puesto mucho empeño. Así que caminé hacia la repisa donde guardo mis fulares, le enseñé dónde estaba su fular de salamandras (Geckos Antigua), y le pedí que me lo alcanzara. En cinco segundos, ya había sacado los brazos.


Esto, por sí mismo, no es un problema. Aún cuando usamos un sólido fular tejido, normalmente él suele sacar los brazos para tener más espacio para recargarse. Pero entonces ocurrió esto:

¡En sólo un segundo, Davin prácticamente se salió por completo del fular! No se cayó porque yo ya tengo mucha experiencia; había creado  un muy buen asiento y había hecho un amarre bastante ajustado. Davin también tiene mucha experiencia viajando en la espalda, así que se sujetó con sus piernitas y utilizó sus fuertes músculos del tórax para volver a enderezarse con el fular en las manos. Sin embargo, si se hubiera tratado de un enérgico bebito de 8 meses, podría haber ocurrido lo mismo y se hubiera quedado colgando de cabeza en mi espalda. Con un amarre menos seguro y  ajustado, ¡tal vez hasta se habría caído! Aunque este fular es menos elástico que un Moby o Sleepy Wrap, a diferencia de otros fulares elásticos que sí son seguros para los amarres a la espalda como el GMBBS, éste no tiene dobladillo en los bordes. Esto permitió que el fular se estirara bastante cuando él hizo fuerza y que los bordes se enrollaron en la espalda del bebé, a pesar de que esta tela sólo estira en una dirección (a lo ancho).

Por lo tanto, por favor, NUNCA, JAMÁS, utilicen un fular elástico como el Moby o el Sleepy Wrap para un amarre a la espalda. Si tienen un fular híbrido que estira en una sola dirección y tiene dobladillo en las puntas, como el Gypsy Mama Bali Baby Stretch, tengan cuidado con los amarres que utilizan. La doble hamaca, doble hamaca invertida, y el amarre a prueba de todo son seguros para utilizar con fulares híbridos. No utilicen amarres de una sola capa o amarres con pases en cruz como la Cruz Envolvente a la Espalda, ya que son menos seguros. Si ves a una persona en la calle que utiliza un fular elástico con un amarre en la espalda, considera abordarla y decirle con amabilidad que ésta no es una opción segura.

Envié este mismo texto al fabricante del fular de esta historia, para que no comercialicen su producto de fular sin dobladillo como una opción segura para cargar en la espalda (en caso que les preocupe).

martes, 24 de enero de 2012

La posición de ranita o en "M"

Para lograr un amarre cómodo y seguro con cualquiera de los portabebés naturales, siempre es necesario que el bebé vaya transportado en la posición sentada, como si fuera en una silla o hamaca. Con cualquier cargador, lo que intentamos es que el bebé quede sentado cómodamente y cubierto de rodilla a rodilla, recargado en una o más capas de tela.

Con ocasión de la excelente ilustración publicada esta semana por el Instituto Internacional de la Displasia de Cadera, comparando visualmente una cangurera tradicional al estilo del portabebé Bjorn (imagen de la izquierda), con la posición final en un portabebés natural de tela como el fular, mei tai o mochila ergonómica, pensé que podríamos hablar un poco sobre la famosa posición en 'M' o de 'ranita' sobre la que insistimos tanto.



La posición M o de ranita se considera la posición ideal para las piernas, ya que centra la cabeza del fémur dentro de la cavidad de la cadera o acetábulo. Esta M es visible cuando las rodillas del bebé están más altas que su trasero, separando las piernas en un ángulo de 90° (en los círculos médicos, esta posición se describe como 100° de flexión en las piernas, abducción de 30 a 45°).





 Todos los bebés adoptan esta posición automáticamente al sentirse levantados, ya que es la posición óptima para cargarlos contra la cadera de la madre. Asimismo, se coloca en esta posición a los bebés diagnosticados con con displasia o luxación de la cadera con un ayuda de un dispositivo llamado arnés Pavlik.

Ejemplo arnés Pavlik


Un bebé transportado en la posición M conserva la espalda redondada (kyphosis), ya que la inclinación de la pelvis ocasiona que se curve la columna vertebral en una C. Esto es importante porque la espalda de los bebés menores de un año no forma una curva en forma de S como la de un adulto, y por tanto requiere consideraciones especiales de las que hablaré en otro post.

Por último, más allá de las consideraciones de anatomía, dos aspectos importantes son la comodidad y la seguridad. La posición M asegura que el peso viaja sobre las pompas del bebé, por lo que va sentado y por lo tanto mucho más cómodo que con las piernitas colgando. Asimismo, el peso descansando hacia atrás hace más seguro el amarre porque el bebé no puede juntar las piernas y escurrirse por abajo.

Una forma sencilla de mejorar la posición en M dentro del cargador es oprimir suavemente las plantas de los pies del bebé hacia arriba cuando ya has terminado de amarrarlo, para hacer que el momito suba las piernas y flexionar más profundamente la cadera.

empuja suavemente los piecitos hacia arriba para que suban más las rodillas

jueves, 13 de octubre de 2011

No lo hagas: Portabebés de bolsa







El año pasado, la industria del babywearing en Estados Unidos vivió una sacudida cuando el SlingRider, un modelo de portabebés de la conocida marca Infantino, fue descontinuado y reemplazado por mandato legal después de ocurrir tres casos de muerte infantil. Las noticias al respecto atrajeron la atención del público en general sobre el porteo, no necesariamente bajo una luz positiva.







Sin embargo, el SlingRider desde un principio no estaba contemplado dentro de lo que el mundo babywerero considera un portabebé ergonómico recomendable; por el contrario, es un ejemplo de un modelo popular de portabebés particularmente malo conocido genéricamente como el ‘portabebé de bolsa’. En México podemos encontrar muchas réplicas de este tipo de portabebés, incluso anunciado como ‘rebozo’ aunque no lo es. Me he encontrado SlingRiders a la venta en mercadolibre y sitios por el estilo, pues cuando prohíben un producto allá no tardan en enviarlo a rematar aquí. Al final de este post explico la forma en que podemos reconocer la diferencia entre un portabebé de bolsa y un pouch o un rebozo ergonómicos.







Al igual que el Bjorn, se encuentra entre los portabebés que no se recomienda adquirir ni utilizar por problemas con el posicionamiento, comodidad y facilidad de uso. La diferencia con el Bjorn (el cual bien que mal no ha demostrado lastimar a los niños) es que el portabebé de bolsa ha demostrado obstaculizar la respiración de los niños, por lo que representa un riesgo muy real de asfixia y por tanto, de muerte. La siguiente información es una traducción y adaptación de la información proporcionada en múltiples sitios por M’Liss Stelzer, fundadora de Slingbabies, educadora de porteo y autoridad en el tema. Explica claramente por qué son peligrosos estos productos y cuáles son las diferencias con un portabebé de tela seguro como el pouch, el rebozo o la bandolera de anillos.
 
El problema principal con el portabebé de bolsa es que el diseño mismo propicia una postura inadecuada en el bebé. Con la mayoría de los portabebés de tela, bastan unos pocos ajustes menores para lograr una posición cómoda y segura. No obstante, este modelo presenta fallas de diseño importantes que pueden colocar a un bebé en riesgo de sufrir problemas respiratorios, privación de oxígeno e incluso asfixia.
En primer lugar, el diseño ocasiona que el bebé incline naturalmente la barbilla contra el pecho, especialmente en el caso de bebés de mayor tamaño porque su cabeza queda en una posición más elevada dentro del cargador. Esta posición obstruye las vías aéreas, ocasionando que el nene necesite hacer mayor esfuerzo para respirar.




En segundo lugar, es muy difícil mantener el rostro del recién nacido alejado de la tela que conforma el bolsillo del cargador. El cuerpo del portabebé tiene forma parecida a un triángulo, con fondo plano y costados que se acercan entre sí hacia los bordes superiores elásticos. Esta forma de triángulo implica que la tela del cargador siempre se acerca en ángulo hacia el rostro del niño. Si éste vuelve la cabeza aunque sea un poco, termina con la nariz y boca menos de 10 milímetros del costado, oprimido incluso contra el bolsillo. Siempre que el bebé tiene la cabeza oprimida contra el costado del cargador y/o contra el cuerpo de su madre o padre, existe riesgo de asfixia o privación de oxígeno.


En tercer lugar, es muy difícil que los padres vigilen a su bebé a menos que estiren los bordes superiores del portabebé para separarlos. El bolsillo es profundo y se hunde aún más al colocar el bebé adentro, dando aún mayor profundidad al bolsillo. Los bordes superiores fruncidos, junto con el hecho que el artículo cuelga en una posición tan baja, obstruyen la línea de visión directa de la madre hacia su bebé. La tela gruesa y el acolchado del cargador dificultan aún más la capacidad para percibir señales de inquietud en el pequeño.




Podemos comprobar visualmente la diferencia entre un portabebé de bolsa y un pouch de tela poco profundo, o bien un rebozo de anillos ajustable de cola abierta (o fular o mei tai). En estos tipos de portabebés, se puede ver al bebé fácilmente y mantenerlo vigilado. Asimismo los bordes de la tela quedan paralelos a los lados de la cabeza del recién nacido impidiendo que éste vuelva la cara para quedar oprimido contra la tela del costado.

 ¿Cómo distinguir la diferencia entre un cargador de bolsa y un pouch o rebozo típico recomendable?

En primer lugar, el portabebés de bolsa tiene un fondo acolchado y estructurado (en el área dentro de la cual reposa el bebé). Por esta razón, la tela que soporta al bebé no se ajusta a su cuerpo y resulta casi imposible colocar al bebé en diagonal, lo cual le proporciona el apoyo adecuado al cuello y espalda.




En segundo lugar, los bordes superiores son acolchados y con elástico o jareta lo cual, combinado con la profundidad del bolsillo, resulta en que los costados del portabebé tienden a cerrarse sobre el niño, obstruyendo la vista y el libre flujo de aire. (Por supuesto, este problema es menor con un bebé mayor que ya se sienta derecho en el cargador).






La tercera diferencia importante entre un ‘portabebé de bolsa’ y un pouch tradicional tiene más que ver con la comodidad de uso que con la seguridad del bebé y se refiere a la dificultad para ajustar la parte altamente acolchada del hombro y la espalda. Esto por sí solo no representa un problema de seguridad importante pero al considerarlo junto con las características descritas arriba incrementa la tendencia de estos cargadores a ser demasiado grandes y problemáticos si no imposibles de utilizar con el bebé bien ajustado al cuerpo y en una posición correcta.

lunes, 11 de julio de 2011

Visible y Besable

Lo cierto es que existen muy pocas reglas fijas en lo que se refiere al porteo de nuestros hijos. Existen muchas tendencias y opiniones acerca de los distintes amarres y posiciones, pero en última instancia los padres son los que deciden qué es lo más adecuado para su bebé.

Sin embargo "Visible y besable" es un excelente lema para adoptar con el fin de comprobar la seguridad de tu amarre o posición con cualquier cargador de tela. Visible se refiere a que siempre debes poder ver claramente la cara de tu momito cuando lo llevas; es decir, que no quede cubierta con la tela ni oprimida contra alguna parte del cargador o contra tu cuerpo. Esto asegura que las vías aéreas se mantengan despejadas de obstáculos, además que te permite comprobar en cualquier momento el rostro de tu bebito, si está despierto, dormido, contento, babeando, si su cabeza y cuello están en la posición correcta, etc. Por otro lado, Besable se refiere a la altura a la que debe quedar el bebé contra tu cuerpo, y quiere decir que el bebé siempre debe quedar a una altura tal que tú puedas besarle la nariz o la cabecita cuando quieras y sin usar las manos. Esto último asegura que se respete la recomendación de portar al bebé a la misma altura a la que lo llevas en brazos, lo cual eleva la carga por encima de la cintura y queda más cerca de tu centro de gravedad, lo cual es lo más cómodo y seguro para ambos.




A lo anterior yo sólo agregaría la recomendación de comprobar siempre la correcta posición de las piernas y el asiento dentro del cargador, ya sea con las piernas fuera en 'ranita' o con los pies adentro para bebés pequeñitos.

Un portabebé de buena calidad colocado correctamente proporciona el apoyo adecuado para el cuerpo y la cabeza con el fin de evitar que el nene adopte una posición en forma de "C", lo cual puede provocar problemas respiratorios (al constreñir las vías respiratorias cuando la barbilla del bebé queda pegada al pecho) y esfuerzo indebido en la espalda del bebé, lo cual puede tener consecuencias graves.

El uso correcto de nuestros portabebés también nos ayuda a eliminar el riesgo de una caída. Un cargador de alta calidad coloca al bebé elevado contra el torso y te permite ajustarlo fácilmente de modo que el bebé quede apoyado y soportado correctamente contra tu cuerpo. El material del cargador debe cubrir el trasero del bebé y envolverle muy bien las corvas hasta las rodillas. Siempre comprueba que las pompas del bebé queden un poco más abajo que sus rodillas.


Para comprobar si llevas a tu bebé en forma segura, puedes hacerte las siguientes preguntas:

•  ¿Llevo al bebé bien alto y pegado contra mí, por encima del nivel de la cintura?

• ¿Hay dos dedos de separación entre la barbilla y el pecho de mi bebé?

•  ¿Queda la carita de mi bebé visible y besable, sin estar oprimida contra mi ropa o el portabebé?

•  Si los pies del bebé están dentro del cargador, ¿hay suficiente tela alrededor de todo el cuerpo de mi bebé, con algo del material entre nosotros para formar un bolsillo? o bien,

•  Si el bebé se sienta en el cargador con las piernas fuera, ¿quedó en posición correcta de 'ranita', con la tela del cargador envuelta alrededor del trasero y subida hasta las dos rodillas?



De nuevo, llevar a tu bebé en un portabebé de tela es muy seguro siguiendo estas pocas reglas básicas, las cuales podría decirse que son las únicas escritas en piedra. Fuera de lo anterior, como siempre, la responsabilidad de la seguridad en el porteo (así como innovaciones personales) queda a cargo del adulto a cargo del pequeño, quien puede improvisar de mil maneras para adaptarse mejor a las preferencias de ambos. ¡En pocas palabras, el cielo es el límite y todavía hay mil amarres y variaciones por descubrir!

domingo, 10 de julio de 2011

Reuniones de babywearing en la Ciudad de México

Hola a todos, nuestras reuniones mensuales del rebozo han recibido a tanta gente últimamente, muchas familias con algún trapo en la mano y un cariñito que cargar, por lo cual deseo agradecerles su colaboración y participación en estos últimos meses. Hace aproximadamente un año que empecé el blog para desahogar mi manía galopante por todos los tipos de cargadores, y ahora casi todos los días recibo correos y llamadas de personas que quieren saber más, las reuniones son acontecimientos llenos de luz y risas y movimiento, una energía tal que creó una nueva célula en el norte de la ciudad.



De igual forma todos los viernes huyo a mi rinconcillo de la col. Roma en Caravanserai y recibo la excelente compañía de las mamás (y familiares) que acuden a las asesorías de los viernes. En ellas platicamos, practicamos, aprendemos y miramos florecer a los bebés. Es uno de mis días favoritos de la semana. :)

En fin, tanta fanfarria para recordar de las reuniones planeadas en este momento para la célula norte y la célula sur del grupo:

16 de julio en Naucalpan, 11 a. m.
Orquideas # 18 entre Bugambilia y Cerezos, Prado San Mateo, Naucalpan


6 de agosto en Coyoacán, 11 a.m.
Arenal #11 Col. Chimalistac Coyoacán

Seguimos esperando a nuevos asistentes con los brazos abiertos, sólo que en esta ocasión pediremos que nos confirmen su asistencia para poder planear la reunión con mayor eficiencia. ¡Sigamos comentando, invitando, sobre todo demostrando en la calle lo fácil, lo cómodo, y en breve lo hermoso que es llevar a nuestros bebés amados tan cerca! ¡Cada vez somos más! Gracias de nuevo.

Besos en rebozo, 
Gaby y San

  





domingo, 15 de mayo de 2011

Asesorías en portabebés en la colonia Roma, Ciudad de México

La reunión del sábado fue un verdadero éxito, al igual que todas las anteriores. Es realmente hermoso compartir con otros padres la comodidad, la conveniencia y principalmente la intimidad que proporciona el poder llevar a nuestros bebés tan cerca, a no más de un beso de distancia.

Mi querido amigo Toño acudió por primera vez con Dani, su hijo de 6 semanas, y con la amorosa ayuda de otros padres experimentados pudo al fin colocarse con éxito un fular elástico con su bebé contra el pecho. Sus palabras fueron: "Esto me encanta. ¡Nunca quiero llevarlo de otra manera!"



Con la intención de continuar con la difusión de las prácticas y métodos recomendables para el porteo de los bebés, a partir de este viernes 20 de mayo me encontraré en la casa de té Caravanseraï (Orizaba 101-A Esq. Alvaro Obregón, col. Roma) todos los viernes para ofrecer asesorías y demostraciones de los portabebés y su uso para quien desee aprender más o tenga consultas específicas sobre el uso o los detalles de rebozos, fulares, portabebés tipo asiático, mochilas, etc. Por el momento el horario tentativo es de 11:30 a 2 PM. Para cualquier pregunta, por favor dejen un comentario o escriban a cargarte@gmail.com.

Asimismo he creado por fin una página en Facebook con el propósito de facilitar la comunicación con miembros del grupo y otras personas interesadas; podemos subir fotos, hacer comentarios... bueno, conocen Facebook. :)

Esperemos que la comunidad siga creciendo y continuemos compartiendo todos estos beneficios, ¡lo atesoraremos tanto nosotros como padres, como también nuestros bebés!

lunes, 7 de febrero de 2011

Reunión en el Centro Educativo El Arenal, 12 de Febrero de 2011

Nuestra próxima reunión tendrá lugar el próximo sábado 12 de febrero de 2011 a las 11:30 a.m. En esta ocasión estrenaremos sede en el Centro Educativo Arenal, ubicado en Arenal # 11, colonia Chimalistac al sur de la Ciudad de México (ver mapa abajo). El contenido planeado para nuestra siguiente reunión, para que estén enteradas y envíen sus comentarios, ideas o sugerencias:

En esta ocasión el tema serán los cargadores sencillos al hombro, por lo que trabajaremos con tres tipos de cargadores: el pouch, el cargador de anillos y el clásico rebozo mexicano y otros fulares cortos. Hablaremos brevemente de varios trucos y sugerencias rápidas que pueden mejorar el ajuste, la comodidad y versatilidad del pouch y del cargador de anillos, los cuales aplican también al uso del rebozo con dos tipos de nudos, el nudo corredizo y el nudo cuadrado. La parte de los rebozos es muy importante, ya que practicaremos los dos nudos básicos para los fulares, además que para quien tenga ánimos, practicaremos poner a los bebés en la espalda. Es más sencillo practicar estas dos partes con un rebozo corto, para después emplearlos con un amarre complejo con fular más largo.

¡Traigan su rebozo! Tenemos para prestar en la portabebeteca, pero también será interesante comparar los distintos tipos de rebozos para distinguir su utilidad y propiedades.

Por favor confirmen su asistencia con el fin de planear mejor la dinámica de la reunión, incluyendo el nombre y la edad de los bebitos. Como siempre, inviten a quien deseen, ¡entre más papás que quieran llevar a sus bebés muy cerca, será mucho mejor!

Un cordial abrazo (con fular) y esperamos vernos pronto,

Gaby y Santiago

Link al mapa del Centro Educativo El Arenal: http://maps.google.com.mx/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=DF+Col.+Chimalistac+San+Angel,&sll=19.377227,-99.18045&sspn=0.13538,0.308647&ie=UTF8&hq=&hnear=Chimalistac,+Álvaro+Obregón,+Distrito+Federal&layer=c&cbll=19.348782,-99.183958&panoid=RoNjU0x29ysESucqoocBVg&cbp=11,167.45,,1,5.39&ll=19.348764,-99.184978&spn=0.004069,0.01929&z=16

jueves, 3 de febrero de 2011

Cómo determinar cuál es el portabebés más adecuado para tu situación

Ésta es una guía muy rápida para decidir cuál es el cargador que más te conviene, cortesía de Rebozitos Portabebés de Tela, quien cuenta con una página excelente con videos originales e instrucciones para los distintos tipos de cargadores.

¿Qué tipo de portabebé me conviene si soy primeriza? 

-- si tu bebé es prematuro o recién nacido, un fular elástico.
-- si tu bebé tiene más de 6 meses, un rebozo o fular largo.
-- si tus paseos son breves o necesitas algo rápido de poner y quitar, un cargador de argollas.
-- si tu bebé camina y sube y baja de tus brazos continuamente, un pouch.
-- si tiene más de 6 meses y quieres algo fácil de llevar a la espalda, un mei tai.

jueves, 20 de enero de 2011

Siete usos invaluables para portabebés al hombro (rebozo, pouch, anillos)

-- El rebozo simple es un recurso inavaluable en los primeros días con un nuevo bebé, pues es tan sencillo utilizarlo que no resultará un engorro para la mamá que se siente nerviosa durante el proceso de conocer a su pequeño. Sólo te haces nudo como puedes sobre el hombro y ya tienes una hamaquita donde es sencillo colocar al pequeño; es fácil ajustarlo y probar distintas cosas para amamantar, dormir, etcétera. Con el tiempo y la práctica, el nudo y el ajuste mejoran enormemente. Si todo falla, no te acomodas, el niño llora y te sientes abrumada, siempre puedes ayudarte a cargar el bebé con el rebozo envuelto sobre hombros y brazos, como las abuelitas. Así igual te ayudas a distribuir el peso, y puede que ayude también a un bebé inquieto a acostumbrarse al porteo, pues aunque se siente en brazos, igual está envuelto en el rebozo.

--Un cargador de anillos o un pouch son ideales en los viajes, pues son una opción útil y sencilla de utilizar en espacios reducidos como aviones, autobuses, automóviles, etcétera. Puedes meter y sacar al bebé en pocos segundos y sin necesidad de ponerte en pie, y en ocasiones (cuando no tienes asiento especial) es más cómodo dejarlo dentro del rebozo en aviones y autobuses pues como siempre, el abrazo y la vibración reconfortan al bebé y probablemente lo adormezcan. Cuando ya no lo necesitas, lo haces bola y lo guardas en la mochila (al cargador, no al bebé obviamente). Puede ser un salvavidas cuando tienes bultos que cargar y no tienes el espacio o la paz mental necesaria para envolverte amorosamente con el fular o el mei tai. Además, multiplica su uso al servir como cambiador, cobija, mantel, o hasta pañuelo en una emergencia; versátil, ligero y a la mano.

--Aunque se puede amamantar muy cómodamente con un fular (y con el mei tai), en los primeras semanas y meses creo que el cargador al hombro se lleva el premio en cuanto a la conveniencia para la lactancia; tienes mayor libertad para ajustar, mover, probar distintas cosas y posiciones para ver cómo se acomodan mejor; además que proporciona una cubierta que te permite ser discreta y, más adelante, te apermite crear una cierta barrera para aislarlos a ambos del bullicio exterior; es decir, ayuda a que al bebé no lo distraiga tanto el entorno.

--Los rebozos son la opción incontestable para el arrullo. Si a tu bebé le cuesta trabajo hacer la transición entre el ajetreo del día y la calma vespertina, por lo que se le dificulta relajarse para dormir, un rato cargado con el rebozo o el cargador de anillos lo relajará lo suficiente para intentar dormirlo. Si se queda dormido en el rebozo, también es de lo más sencillo acostarlo suavemente en la cama o en la cuna, te deslizas grácilmente para salir de la bandolera, y listo, te vas de puntillas. (Eso sí, una advertencia: SIEMPRE hay que deshacer el nudo del rebozo o soltar la tela de los anillos, para evitar que el bebé se enrede mientras duerme. Por esto mismo esta opción no aplica al pouch, será necesario sacar al momito con todo cuidado).

--Los bebés mayores que ya hablan un poco y demuestran abundantemente su voluntad tal vez prefieran usar este tipo de portabebé, pues saben que tienen mayor facilidad para subir o bajar, además que no necesitan quedarse quietos en lo que haces la maniobra envolvente con fular o mei tai. ¡En esa etapa cuando empiezan a caminar y sólo quieren subir y bajar, la espalda agradece contar con un rebozo!

--Es muy buena idea dejar un rebozo o pouch de repuesto en el automóvil. Tal vez salgas con la idea de usar el fular ese día, y por una razón cualquiera necesites el rebozo. Por ejemplo,  llegas sola del super a casa y lo usas para subir al bebé y algunas bolsas, en vez de hacer todo el ensarapado con el fular para tener las manos libres. O sales a comer y lo utilizas para ayudarte con el niño en la mesa. Además, siempre puede ocurrir que salgas con alguien que lo pueda necesitar: una amiga que quiere dejar la carreola en casa esta vez, alguna prima que quiera hacer la prueba con su bebé, etc... ¡puedes llegar hasta a convertir a alguna adicta del cochecito!

--La rapidez y facilidad de su uso lo hacen perfecto para esas salidas rápidas, como correr a la tienda o salir rápido a atender alguien en la puerta. Nadie tiene que esperarte, ni hay rango de error como con el fular que a veces no queda bien y hay que empezar de nuevo; sólo te lo pones, sientas al niño, y ya.  Por lo mismo, este tipo de cargador resulta muy conveniente cuando sabes que tendrás que sacar y meter al bebé varias veces, como para una salida a los juegos del parque, en fiestas familiares, visitando a amiguitos, una visita al médico... Mi cargador de anillos ha demostrado su valor con cada vacuna, pues literalmente sólo lo saco un minuto para que lo piquen y me lo encasqueto de nuevo tan pronto como terminan. Santiago casi siempre va dormido para cuando salgo de la clínica.

sábado, 15 de enero de 2011

Deseándoles feliz año y rebozos suaves; Reunión 12 de febrero

Estimados amigos, tras los tornados de diciembre que incluyeron fiestas, mudanza, posadas, trabajo, y para Santiago una influenza y el descubrimiento de los carritos chocones, me fue imposible hacer actualizaciones en el blog. Asimismo, para mí fue triste tener que cancelar nuestra primera reunión en enero, pero prometo que compensaremos con nuestra reunión del próximo sábado 12 de febrero. En esta ocasión hablaremos de los usos, bondades, y trucos para aprovechar al máximo los cargadores al hombro (pouch, anillos, rebozo).
¡Nos veremos entonces!

Este año habrá muchas noticias en este espacio, así como información nueva y colaboraciones con comunidades hermanas. ¡Gracias por su participación y como siempre, toda colaboración que deseen enviar es bienvenida! Compartamos historias, fotos, anécdotas sobre cómo el porteo ha cambiado nuestras vidas.

Les deseo para este ciclo muchas risas, muchos sueños, horas de sueño y buenas comidas.Feliz año a nuestros bebés también, que 2011 sea para nuestros hijos un año de sol, con poco polvo, caídas afortunadas y ninguna rozadura. Y también, un año de mucho pasear pegaditos a mamá.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El rebozo o bandolera con anillos, en fotos

El cargador con anillos es un portabebés práctico, infinitamente ajustable y versátil. Puedes usarlo con tu recién nacido, con un nene mayorcito y hasta para consolar a una prescolar que se tomó muy a pecho las vacunas. Los anillos permiten dar el soporte preciso a cada zona del cuello, espalda y piernas. Además, hacen un gran trabajo para distribuir el peso del bebé en todo el torso del portador.


La hermosa Constanza duerme en un rebozo de anillos.

El mecanismo básico es simple; después de colocar al momo en la bandolera (como le llaman en España) puedes ajustar individualmente todo el ancho de la tela al tirar suavemente de la cola que sobresale del par de anillos. Es útil y sencillo aprender a llevar a tu diminuto nuevo bebé; cuando son un poco mayores y ya se puede sentar en tu cadera, resultan un salvavidas para bajarlo del coche y subirlo cuatro pisos con el súper; asimismo, es posible que un bebé que ya camina salga corriendo cuando lo quieres envolver con el fular o mei tai, y prefiera el de anillos porque le permite subir y bajar a su conveniencia cuando quiera (no cuando quiera mamá, por supuesto).

Por último, la gran variedad de telas y estilos lo convierten en un artículo precioso que pronto se torna en un objeto de amor, de arte y de recuerdos:



Nótese que algunos de los rebozos no están bien colocados, pero son los menos (y la verdad muchas veces es la foto de algún papá que se lo puso todo chueco o al revés jijiji). Lo importante es la hipnótica variedad de trapos de todos colores y bebés en todos tamaños, presentaciones y sabores.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Un simple trozo de tela

Hablemos de soltura y sencillez; lo que logra la práctica. El bebé está relajado porque conoce el proceso, y la economía de movimientos de la mamá es asombrosa. Mamá y bebé seguros y contentos. : )

sábado, 16 de octubre de 2010

El nudo corredizo para rebozo o fular

El corredizo es un nudo ajustable y básico, especialmente cuando utilizamos el rebozo tradicional en bandolera. Un nido corredizo bien hecho nos permite usar nuestro humilde rebozo con la misma soltura que un cargador de anillos, ya que permite ajustar independientemente los bordes superior e inferior.

Básicamente, la idea es anudar el extremo de abajo alrededor del extremo de arriba. Así, conseguimos un nudo que aguanta el peso sin soltarse, pero que podemos deslizar hacia arriba y hacia abajo conforme lo necesitemos.

Es importante tener en cuenta que este nudo no funcionará perfectamente con algunos tejidos, especialmente los muy satinados, por lo que prueba primero. A mí me funcionaba perfectamente con un clásico rebozo de bolita, pero con otros menos delgados pero más viscosos se me resbala; como siempre, es cuestión de probar. Si no queda fijo, es mejor usar un nudo cuadrado o incorporar un par de anillos.


domingo, 22 de agosto de 2010

Siete sugerencias para llevar al bebé con rebozo o mei tai en la espalda

-La clave. Cuando aprendemos a llevar al bebé a la espalda, es importante recordar que también para el nene se trata de algo nuevo. Antes de aprender que ir en la espalda de mamá es algo súper divertido y cómodo, algunos bebés se retuercen, se ponen tiesos, enchuecan las piernas, algunos lloran a mares y protestan como si fuera el fin del mundo, y hasta hay el que trata de saltar como pez; así que mi primera recomendación es, mucha PACIENCIA.

-El momento. Por la razón anterior, el primer paso para practicar es siempre buscar un momento en que el niño esté tranquilo, contento, alimentado, descansado y limpio. Mamá también tiene que estar calmada, sin prisas y de buenas, porque ésta es una tarea de prueba y PRÁCTICA; habrá veces en que no tengamos éxito y no nos debemos de frustrar ni enojar.

-La seguridad. La práctica traerá la certeza y la confianza, pero obviamente esto no lo sentimos al principio. Con la técnica correcta, es muy seguro portear al bebé en la espalda, pero para practicar hay que tomar precauciones con el fin de no llevarnos un susto. Resulta útil contar con otra persona que nos ayude a vigilar que el bebé esté seguro e intervenga en caso de ser necesario, pero en lo personal yo prefiero aprender sin depender de otra persona. Se puede practicar de rodillas sobre la cama o una colchoneta en el piso, o sobre un sofá. Hay que partir de la premisa que el niño no tiene por qué caerse, si seguimos la técnica en forma concentrada.

-La posición. Es importante recordar mantener la espalda inclinada, como si fuéramos una mesa; de esta manera, es difícil que el bebé caiga o resbale. De la misma forma, hasta que el momito está firmemente sentado en un bolsillo de tela, es necesario tener un mano todo el tiempo bajo su trasero. Como alternativa, si alzamos los brazos en la posición de la fotografía mientras subimos y ajustamos el rebozo o mei tai, estos forman también una barrera efectiva que impiden que el bebé pueda rodar o caer (siempre y cuando conservemos la inclinación de la espalda).

La posición en triángulo de los brazos protege al bebé de una caída.









-La tensión. Tanto al momento de amarrar, como cuando ya está hecho el nudo, la tensión de la tela es súper importante. Mientras amarramos, es la tensión la que va a crear seguridad cuando afirmamos el borde superior alrededor del niño, para después apretar gradualmente el asiento que forma el borde inferior. Es de vital importancia que este borde quede correctamente colocado bien abajo las pompas del bebé (incluso podemos darle toda la vuelta y remeterla en los pantaloncitos del crío por enfrente), bajo los muslos y hasta las corvas. Una vez acomodado, yo me enderezo un poco antes de continuar para que el peso del niño se vaya al asiento y las rodillas suban para lograr la posición correcta.


-El método: Un video con algunas técnicas para trepar al momín a la espalda; el subtitulaje es mío. Algunos instructivos recomiendan comenzar con el niño sentado o acostado en una silla con el fular o mei tai sobre los hombros, ¡pero a mí me da miedo que el chavito se voltee antes de que me lo amarre! Prefiero aventármelo encima y listo. De nuevo, la seguridad y la confianza son la clave.



[no funcionó el subtitulaje. :( Lo arreglaré en cuanto pueda, pero mientras tanto creo que el video es lo bastante claro para dar una idea.]

-El ardid: En mi caso, debo buscar un modo de entretener a San, porque si no le da por intentar hacerme trizas las orejas. Sus dulces manitas son como garras de tigre y prefiero estar lista y darle un muñequito (blandito por si le da por martillarme con él la cabeza), o me pongo un collar resistente y llamativo, o pongo Nick Jr y dejo que se embobe con Dora la Exploradora mientras yo resollo y envuelvo. También funciona tener un espejo para hacerle carantoñas, cantar con voz de Pato Donald su canción favorita, o darle mis largas trenzas para que me las arranque lentamente. En fin, hay que ser entretenida porque si no el crío se harta.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tipos de portabebés, Parte I: Cargadores al hombro

Éste es el primer post de cuatro sobre los distintos tipos de portabebés de tipo tradicional que son recomendables para el babywearing, por ser cómodos, ergonómicos y prácticos tanto para ti como para tu bebé. Quiero dar las gracias a mis amigas de http://www.thebabywearer.com/ y el grupo de babywearing de http://www.babycenter.com/ por prestarme sus bonitas fotos.

En mayor o menor medida, todos son variaciones de unas pocas formas básicas y las he agrupado en cuatro categorías principales conforme al estilo general y dificultad o particularidades de uso: cargadores sencillos al hombro, fulares, cargadores de tela estilo oriental (mei tais entre ellos), y portabebés estructurados o mochilas ergonómicas.

Todos ellos ofrecen distintas ventajas y desventajas, dependiendo del uso al que se les destine y del estilo de vida individual; sin embargo, todos ellos son muy versátiles y están diseñados para uso a largo plazo (para el bebé desde recién nacido hasta que camina, e incluso para niños de dos o tres años en algunos casos).

Cargadores sencillos para un hombro

Con estos portabebés puedes llevar a tu bebé cargando el peso en un hombro. Tienen la ventaja de distribuir el peso en forma uniforme sobre el hombro y espalda, requieren muy poco o ningún ajuste, y son muy quita y pon, es decir, puedes sacar y meter al bebé repetidas veces sin tener que desamarrar, desenvolver o desabrochar todo una y otra vez. Resultan muy útiles para llevar y amamantar a recién nacidos, y para bebés mayores que desean que los subas y los bajes continuamente. Permite varias posiciones: cuna, corazón con corazón, a la cadera, y a la espalda sentado o recostado.



No resultan muy recomendable para portar por períodos prolongados a bebés mayores, puesto que al ir todo el peso sobre un solo hombro, se vuelve cansado después de un rato. Entre ellos se encuentran:

El rebozo

El rebozo es la aportación de nuestro país al arte del babywearing, y por lo general es el que nos encontramos más a la mano; en cuanto somos mamás no falta quien nos regale uno, o bien siempre hay una mamá, una tía o una abuela que tiene un arcón lleno. Yo tengo como seis y no he comprado ni uno de ellos. Se trata un tramo de tela tejido con longitud entre 1.50 m y 3 m; el tejido, el diseño y la composición de la tela (así como su longitud) varían dependiendo de la región.

[Paréntesis: ¡No tengo fotos bonitas con rebozo! Tengo que escanear una foto con mi mamá llevándome a la espalda en un rebozo de 40 días, mismo que ha dormido a cinco generaciones de niños y tiene casi 100 años; ahora lo uso con mi hijo. Si tienes una foto bonita con tu rebozo y te gustaría participar en este blog, por favor envíala a mailto:cargarte@gmail.com y la incluiré en este espacio. ¡Construyamos un medio visual con padres y bebés reales!]
Si bien se trata estrictamente de un fular corto, lo incluyo en esta categoría porque el rebozo se anuda simplemente para formar una 'hamaca' que sostiene al bebé, lo cual es la forma básica de todos los cargadores en esta categoría. El rebozo se anuda sobre los hombros, o en bandolera sobre un hombro,para recostar o sentar al niño en el bolsillo que se forma. Así se puede llevar al niño contra al pecho (corazón con corazón, en cuna, e incluso sentado mirando hacia afuera), a la cadera, o a la espalda. También pueden asegurarse los extremos con ayuda de anillos, de lo cual evoluciona la creación siguiente, el cargador o bandolera de anillos.

El cargador de anillos


En breve, se trata del mismo rebozo, pero se da forma a la parte del hombro para acabar en un juego de anillos donde se trenza el extremo opuesto para unirlos y formar la bandolera. Las argollas proporcionan un ajuste conveniente y seguro de los bordes superior e inferior por separado, con lo cual es más sencillo apretar por separado cabeza y asiento y acunar mejor al bebé. Los hay en infinidad de telas y estampados y colores, para adaptarse a todos los gustos.


El pouch


Este es un tramo de tela con forma y cosido en forma de anillo, con una costura curva, y por lo general con algún acolchado en los bordes para que se siente el bebé. Proporciona un rango de ajustabilidad mínimo, por lo que estos portabebés se venden por tallas. Tiene la ventaja de ser muy sencillo de utilizar y no es objeto de tanto desgaste como un cargador de anillos.

(Por cierto, que estos últimos somos San y yo.... las gafas son porque es un rockstar).

lunes, 9 de agosto de 2010

Un simple trozo de tela

Encontré esta impresionante colección de portabebés en todo el mundo en flickr. Me gustó tanto que voy a incluir la presentación permanente en el formato del blog, ¡pero también la voy a pegar aquí! Lleva un rato verlas todas pero prometo que vale muchísimo la pena. A mí me emociona ver tantos ejemplos del mismo deseo que siento de llevar a mi momito conmigo, replicados en tantas culturas distintas y con tantos métodos.



Me divierte ver tantos niños con sus hermanitos puestos, es muy raro hoy en día ver a niños cargando a bebés pequeñitos. Sin embargo en muchos sitios los hermanos mayores son los que se ocupan y llevan a los más pequeños mientras mamá hace otras cosas. Esto crea un lazo del cual tal vez carecen los hermanos más modernos.

Además me impresiona lo incómodos que se ven algunos de estos cargadores, y lo contentos que se ven los portadores. Si yo tengo la menor arruguita en la espalda del rebozo, ya se me viene encajando; si traigo la tira demasiado cerca del cuello, me duele a los cinco minutos. ¡¿Cómo pueden estas personas cosechar el té durante 12 horas de jornada con esos mei tais de correas delgadísimas y cruzadas todas chuecas?! Me queda claro que son mucho más fuertes que yo.

Sin embargo tambíén me siento cerca de ellos porque a mí también me gusta llevar a mi bebito.

miércoles, 28 de julio de 2010

No lo hagas: El infame canguro



En los años 60 un sueco marchoso que también era nuevo papá emprendió a diseñar una serie de productos para mejorar la vida de padres y bebés, y creó el Baby Bjorn, uno de los diseños de portabebé más populares del mundo, al que aquí en México llamamos genéricamente "canguro".

Es verdaderamente un misterio por qué este diseño básico se popularizó tanto, puesto que no es cómodo ni saludable para el bebé ni para quien lo lleva. El bebé cuelga de la entrepierna dentro de un armazón que no le proporciona apoyo a las piernas ni al trasero, lo cual pone una presión excesiva y perjudicial sobre la pelvis y la espalda del bebé. Además, la posición extendida de las piernas no favorece el desarrollo correcto de la articulación de la cadera y puede ocasionar displasia. En breve, el niño va incomodísimo, ya que es el equivalente a viajar colgado de la ropa interior, en calzón chino.

La persona que lleva al bebé lleva un par de correas en los hombros que se sienten mas crueles a cada paso, puesto que a diferencia de un mei tai o una mochila ergonómica, el peso no se distribuye en forma uniforme entre la cintura, los hombros y la espalda. Esto tiene como resultado que a los diez minutos la persona ya pide clemencia y jura que el bebé ya está demasiado grande para cargarlo, ya que la espalda los viene matando.

Por último, este tipo de cargador permite llevar al bebé al frente, pero encarando hacia el exterior, la cual es una posición contraindicada por una serie de razones, de las cuales hablaré en otro post. En resumen, nadie gana, ni el bebé ni el portador (ni el fabricante de los canguros porque nadie ama su producto).

En lo personal, yo heredé un Snugli de mezclilla muy coqueto, el cual usé sólo una vez por quince minutos en los que tanto San como yo pujamos muy incómodos en un viaje al Woolworth's, y después lo arrumbé en el closet para no volver a usarlo. Y creo que lo mismo le pasa a la gente que veo con estos canguros por la calle, pues invariablemente siempre llevan al niño ya afuera, o lo llevan colgando de cualquier modo, o van sosteniendo al pequeño por debajo porque ya no pueden ni con su alma.

En contraste, un portabebé de tela (como los rebozos, fulares, mei tais, etc) carga al niño sentado sobre su trasero, con las piernitas abiertas y levantadas para abrazar el cuerpo del portador. También proporciona un apoyo adecuado a la espalda y el cuello, así como a la cabecita de los recién nacidos. En cuanto al peso, éste queda distribuido en forma uniforme entre los hombros, la espalda y el torso bajo del portador, aminorando asi la sensación de peso sin crear puntos de presión dolorosos, lo cual permite cargar al bebé por horas sin problemas.

Me parece muy irónico que en el país que es la cuna del rebozo, el incomodísimo canguro impere por una confusión de la mercadotecnia. También es una lástima. El rebozo es una forma mucho más económica, recomendable, cómoda y --en mi opinión- hermosa de llevar contigo a tu bebé.

viernes, 16 de julio de 2010

Consideraciones de seguridad para el babywearing

Portar a tu bebé es muy seguro y cómodo, pero como todo en la vida, hay que saber hacerlo correctamente. El peligro se reduce al mínimo siguiendo algunas consideraciones básicas, y en caso de duda siempre debes emplear el sentido común (de nuevo, como en todo).

Recuerda:

-- Siempre verifica la integridad de tu portabebé antes de usarlo. Los cargadores de calidad están diseñados para servir por muchos años (algunos incluso para heredarlos a generaciones futuras), pero igual haz de esto una costumbre para prevenir que llegue a ocurrir un accidente. Revisa el material, las costuras, las correas y/o los broches para detectar y reparar cualquier daño a tiempo.

-- Cuando colocas al bebé dentro del cargador, asegúrate que se encuentra en una posición que le permita respirar libremente. Esto quiere decir, cuida que la carita no quede pegada contra el cuerpo del portador, que ninguna parte del portabebé o ropa le cubran el rostro, la barbilla esté separada del pecho y el cuello quede extendido en una curva natural. Nunca hay que cubrir la cabeza o la cara del bebé para abrigarlo; esto ocasiona que vuelva a respirar el aire que queda encerrado y puede obstruir la oxigenación.

-- Comprueba continuamente que la posición del bebé sea correcta, utiliza espejos y otras superficies reflectoras (¡como los escaparates de las tiendas!) para ver que venga sentado como debe ser y que el cargador (en especial fulares y rebozos) sigue en una posición segura y correcta.

-- Al igual que durante el embarazo, cuando llevas a tu bebé cambia tu centro de gravedad; evita realizar actividades que incrementan el riesgo de sufrir una caída tales como patinar, trepar a los árboles, andar en bicicleta, etc. Tampoco es recomendable realizar actividades bruscas que puedan lastimar el cuello o la columna vertebral del bebé, tales como saltar en el trampolín, andar a caballo, correr, etc.

--Evita realizar tareas domésticas que pudieran implicar riesgos, como usar la estufa o el horno, usar artículos cortantes o herramientas pesadas. En general, si una actividad necesita que lleves prendas protectoras (tales como gafas, guantes, etc) NO debes realizarla con el bebé (como podar el pasto, pintar una habitación, hacer carpintería, etc).

--Evita tomar alimentos o bebidas calientes cuando lleves al bebé. Recuerda que a esas manitas les encanta explorar y si se puede, arrebatar lo que tenga mamá en las manos (o a la mano). ¡También recuerda lo fuertes que son!

- Cuidado con golpear la cabeza o cualquier parte del cuerpo del bebé al pasar por puertas y pasillos y en general por áreas estrechas, especialmente al principio. Te acostumbrarás en seguida a tus nuevas dimensiones incluyendo pasajero, pero al principio hay que concentrarse en el hecho que hay una personita pegada a nosotros.

-- Con bebés algo mayores, siempre debes estar consciente de lo que está dentro del rango de las manitas del bebé. Fíjate especialmente cuando llevas al bebé en la espalda, puede intentar alcanzar cosas que están fuera de tu campo de visión.

-- Los cargadores de tela no reemplazan el asiento para el auto. No son lo indicado para llevar a un bebé dentro de un automóvil o vehículo en movimiento; en caso de accidente, no proporcionan una protección adecuada.

-- Si bien hay algunos cargadores diseñados especialmente para el agua, para la hora del baño o la piscina, esto NO significa que es seguro nadar con ellos. Nunca intentes nadar con tu bebé dentro de un portabebé; en caso de abordar alguna embarcación, el bebé debe ir en brazos y llevar su propio dispositivo de flotación (es decir, un chaleco salvavidas).

-- Viste siempre al bebé (y vístete tú) apropiadamente para impedir tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento. Recuerda que al ir pegado a ti, el bebé adapta su temperatura a la tuya y entrarán en calor fácilmente, lo cual hay que tener en cuenta cuando el clima es cálido; de la misma forma cuando hace frío hay que recordar que piernitas, brazos y cabeza pueden enfriarse de más.


Al final del día, quien lleva al bebé debe realizar siempre una evaluación madura de los riesgos que presenta cada situación. Los portabebés tradicionales son muy seguros pero ninguno de ellos reemplaza el buen juicio de la persona que lo usa, quien debe involucrarse activamente en su papel como portador.

Los puntos anteriores no cubren todos los posibles riesgos ni están grabados en piedra; en muchas situaciones habrá que ejercer buen juicio y hacer lo mejor dadas las circunstancias; por ejemplo, obviamente no vamos a exigir que el bebé lleve un chaleco salvavidas en Xochimilco, ni es necesario sacar al bebé de su nidito en el fular; estamos todos de acuerdo que haría falta que nos cayera un meteoro encima para que se volteara una trajinera.

En última instancia siempre decide con sentido común y tus instintos como padre para evaluar correctamente la seguridad. Como dije antes, el porteo es una labor activa. Siempre debes estar atenta a lo que hace tu bebé, en todo momento. ¿Está dormido? ¿Mirando por encima de tu hombro? ¿Qué tal está respirando? ¿Se revuelve? ¿Dónde vienen sus brazos? No es posible simplemente amarrarse el niño al cuerpo y desentenderse.

Ahora a pasear con el bebé...

miércoles, 7 de julio de 2010

Los beneficios del porteo o babywearing

No lo cargues tanto porque se embracila, no dejes que duerma en brazos porque luego ya no quiere estar en su cuna, no respondas de inmediato a sus lloros porque te toma la medida, no le des de comer si no le toca porque se malacostumbra... Todas ellas ideas bien intencionadas que escuché cuando embarazada, pero siempre me parecieron un intento mal encaminado para lograr que los bebés desarrollen una conciencia individual en un momento de sus vidas cuando simplemente, carecen de esta capacidad. ¿Cómo puede uno contemplar que un bebé que no come ni se mueve por sí mismo, tenga la capacidad de vérselas solo y desarrollar un sentido de su propia independencia? Simplemente, no suena natural.

Me gusta este artículo sobre los efectos del porteo o babywearing del sitio español Mi Saquito Mágico. Me gusta cómo habla de la condición de prematuridad en los bebés humanos. Ésta es una de las principales razones por las que me suena lógica la idea de portar al bebé; si consideramos la gestación humana parte interna y parte externa; nueve meses dentro del útero, y luego al menos nueve más en brazos de su madre, desde donde contempla su nuevo mundo, se acostumbra a él y vive todas estas nuevas experiencias desde esa sólida posición de seguridad.

Encuentra el artículo original aquí.


Beneficios del porteo

El uso del fular portabebé se inicia en los años 70 en Alemania, donde hoy hay una cierta tendencia a denominarlo el Neoporteo Africano, sin embargo su uso se extiende por todo el globo. Su extensión se favorece además por la aparición en Colombia y posteriormente en muchos países del cada vez más conocido Método Canguro para prematuros que hoy por hoy se propaga igualmente en nuestros hospitales y maternidades españolas en mayor o menor medida. Sin embargo el método canguro no sólo es bueno para los bebés prematuros, sino para todos los bebes.

La especie humana cuenta con una característica biológica que lo distingue de otros mamíferos: la condición de prematuridad. El bebé no es capaz de valerse por sí mismo, tiene la necesidad de los cuidados de un adulto para sobrevivir.

Esta prematuridad en el momento del nacimiento se ve prolongada durante el primer año de vida aproximadamente, y es la condición necesaria para el desarrollo de nuestro neo-cortex (estructura cerebral que permite el desarrollo de funciones intelectuales).

Una de las características más destacadas de la prematuridad del bebé es el escaso desarrollo de sus sentidos, el bebé cuando nace no ve, y va adquiriendo poco a poco su visión; el gusto, el oído y el olfato no están tampoco lo suficientemente desarrollados tras el nacimiento. Sin embargo, es el sentido del tacto el único plenamente desarrollado. Para el bebé el tacto, el contacto, es su verdadero único sentido completamente desarrollado.

Satisfacer las necesidades de contacto permite al bebé superar esta profunda vulnerabilidad física y emocional. Para el bebé las ventajas de ser cargados por sus mamas o papas, son múltiples:

-- Sensación de seguridad, la protección que siente el bebé por la cercanía del portador se traduce también en menos llanto.

--Bienestar y confort. Ayuda a regular su temperatura, tanto si necesita calor, como fresco el calor del porteador ayuda al metabolismo del bebé a presentar menos cólicos y una mayor armonía y bienestar en el ritmo del sistema respiratorio.

--Desarrollo físico: Llevar al bebé en una posición adecuada facilita que tanto sus caderas como su espalda se desarrollen correctamente.

--Integrados en la vida diaria. El contacto con el ambiente familiar desde una posición segura les ayuda a conocer el medio en el que posteriormente estarán inmersos.

--Estimulación temprana. El contacto sobre la piel y el balanceo al que ya están acostumbrados desde el vientre materno les ayuda a descubrir su alrededor desde un refugio seguro.

--Mejor cuidado. El llanto no pasa desapercibido y permite a los padres reaccionar enseguida al hambre, la sed, un pañal sucio, además de estimular la producción de leche materna. Menos problemas de salud.

--Cólicos del lactante. El masaje de contacto y la deambulación favorecen la expulsión de gases y ayudan al bebé cuyo sistema digestivo aún es inmaduro a estimular el mismo de manera positiva.

--Seguridad. El niño no está solo y corre menos riesgo de accidentes por falta de vigilancia.

Para los papás y mamás no hay menos ventajas, además no existe un tiempo limitado diario, si ambos están a gusto puedes decidir usarlo solamente en casa o salir a la calle cuando quieras...

--Favorece la estrecha relación. Entre el bebé y el porteador se fortalecen los vínculos afectivos y se reestablecen en caso de separación tras el parto. Además los dos primeros años de vida son fundamentales en la vida afectiva del bebé y su relación con sus pares es la base para el resto de su vida. Desarrolla el instinto

--Aumento de autoestima. Favorece el conocimiento del bebé y la identificación temprana de las señales que benefician el cubrir sus necesidades ayudando a los papás y mamás a aumentar su autoestima como progenitores seguros con experiencias positivas y satisfactorias.

--Autonomía de la madre. El bebé no paraliza su vida, lo integra en ella. También se evitan los procesos de depresión post-parto.

--Favorece el establecimiento de la lactancia materna, pues se estimula la producción de oxitocina, hormona del amor.

--Permite atender a hijos mayores e incluso atender muchas tareas tanto dentro como fuera del hogar.

--Movilidad. Tanto en el medio rural como en el medio urbano facilita la movilidad allí donde el carrito no puede llegar.

--Integración del papá. En el binomio madre-hijo a veces es difícil para el papá encontrar su lugar, el porteo favorece la identificación temprana de las señales del bebé, así como el sentir que colabora junto con la mamá de una manera muy importante en los primeros meses de vida de su hijo.

lunes, 28 de junio de 2010

¿Por qué cargARTE?

Querido Bebé San:

Yo elegí cargarte porque desde el principio a mí me pareció lo más natural. Eres mi bebé, me necesitas para todo, no sólo para comer sino para darte calor, para lavarte o moverte cuando estás incómodo, para ver, oír, sentir lo que pasa a tu alrededor. Por supuesto que tengo que llevarte conmigo tanto tiempo como pueda, si no ¿cómo ha de ser? Mi rudimentario instinto de madre no me permite otra cosa.

Claro que es muy útil tener una sillita donde dejarte por corto rato, un tapetito de juegos para que te estires y te retuerzas, un columpio que te recite poesía; pero desde que estaba embarazada ya me parecía que con todo y estas ayudas iba a pasar mucho tiempo contigo en brazos. Que tenía que diseñar un modo para que pudiera siempre llevarte conmigo, cargarte, sin que ninguno de los dos se lastime ni se canse, y descubrí que existe un mundo enorme, una inmensa tradición, toda una cultura ancestral de mujeres que han debido ingeniar algún sistema para llevar a su cariñito con ellas en sus actividades diarias.

En nuestra cultura las mujeres usan rebozo, pero en todos los países, culturas, y lugares del mundo, las madres desarrollaron algo parecido. Un simple trozo de tela que se utiliza en distintas formas para envolver al niño y cargarlo en la espalda, en la cadera, o al frente. Con el tiempo han evolucionado y han adoptado diversas formas, pero ésta es la esencia; el uso de un método sencillo para resolver una necesidad perentoria y universal.

Conforme más he aprendido de esta tradición, más me convenzo de que es todo un arte; es un concepto sencillo pero se ha diversificado en un millar de matices y detalles, distintos tejidos, métodos, usanzas y costumbres. Aprenderlo es apasionante, pero lo más maravilloso ha sido disfrutar sus beneficios, puesto que ha hecho que cargarte día ha día para mí sea natural, como lo es darte mi leche, arrullarte por la noche, o sonreír cuando tú me sonríes.

Cargarte es hermoso porque compartimos tanto. Cubrimos kilómetros juntos, te muestro los pájaros, llevamos sombrero y luego paraguas, por ratos miras por encima de mi hombro y con frecuencia duermes, juegas con mi cadena o coqueteas con la chica a mi lado en el metro. Te puedo llevar contra mi pecho y jugar al mismo tiempo contigo mientras esperamos en la fila del banco. A veces me siento como un fenómeno de dos cabezas que ronda la Ciudad de México, y me imagino que veo el mundo por tus ojos. A veces no es tan difícil cuando veo casi todas tus reacciones, porque te tengo a la distancia de un beso.

He empezado este blog porque me gustaría compartir lo que he aprendido contigo. Creo que esta ciudad adora a sus bebés y le encanta cargarlos pero tal vez hemos olvidado un poco sobre este antiguo arte del rebozo, quizás por considerarlo anticuado, pero hoy en día existen muchas opciones aparte del típico y podemos aprender juntos. Las recompensas sin infinitas.

Por todo esto quiero cargarte, y todos los días te doy las gracias por ir conmigo. Te amo, pequeño.

Tu mamá Gaby, Gaviota, Gavilán, Gaba, Gabichi, Momichi.

Si llegaste a mi blog por interés en el tema, por recomendación, o sólo por casualidad, gracias por leer y ¡bienvenidos! En este espacio pienso incluir descripciones básicas de cargadores y posiciones, videos, artículos, y otros materiales y jolgorio mental que me lleguen durante mi aprendizaje. Por favor dejen sus comentarios, preguntas, sugerencias o quejas, ¡se vale!