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lunes, 20 de agosto de 2012


Una historia del rebozo: Cargar a bebés, niños pequeños,  y a nuestra hija de once años

Ésta es la historia de Rachel Coleman, creadora del programa de señas para bebés Signing Time! Publicado originalmente el 10 de agosto de 2011 en su blog personal, traducido y publicado con autorización.

Supe que cargaría a mi hija Leah desde que nació en 1996. El babywearing era una novedad en la ciudad de Salt Lake City, Utah, y la gente solía detenerse a mirarme pasar. Aún más nos miraban cuando era mi esposo Aaron quien cargaba a la pequeña Leah. ¡Nos encantaba cargarla! Podía amamantar discretamente en público; podía llevarla conmigo a donde fuera, la tenía siempre cerca y con las manos libres.

No teníamos carriola, ni falta nos hacía. Leah se hallaba muy cómoda en su pouch, vivía el mundo desde nuestro punto de vista, a diferencia del entorno delimitado de una carriola. La porteamos por todas las calles de Boston, la subimos al ferry de ida y vuelta a Martha’s Vineyard y nos aventuramos por el metro de Nueva York. Se acurrucó contra nosotros en Los Angeles, en la playa, y realmente adondequiera que la llevamos. Aaron y yo siempre hablábamos de lo difíciles que hubieran sido nuestras aventuras si nuestro modo principal de transporte fuera el carrito. 

Martha’s Vineyard, 1997

Cuando Leah tenía catorce meses, descubrimos que era sorda. Viví todo un rango de emociones durante el proceso de asimilar este diagnóstico, pero algo que sentí con toda certeza fue una cierta satisfacción; la seguridad de saber que mi hija había transcurrido su primer año reconfortada por el latido del corazón de sus papás a su lado. Aunque no lo pudiera escuchar, siempre estuvo lo suficientemente cerca para sentirlo. Contempló al mundo desde su puesto a nuestra altura, aunque se estaba perdiendo de todo estímulo sensorial. Sin embargo, podía vernos sonreír, sentir nuestros besos y sentir la confianza de saberse protegida en nuestros brazos. La cargamos de este modo hasta pasado su tercer cumpleaños. 
Nuestra hija Lucy nació prematuramente a las 35 semanas de gestación, con un peso de 2.100 kg. Tenía espina bífida, y para agravar las cosas, le diagnosticaron parálisis cerebral a los nueve meses de edad. Las probabilidades de que Lucy caminara algún día eran mínimas. Yo sabía que podíamos posponer fácilmente la tarea de cargar y descargar una silla de ruedas simplemente utilizando un portabebé, aunque no tenía idea de lo lejos que llevaríamos esta idea.... o lo lejos que la llevaríamos a ella.

Hoy día, Lucy tiene once años, pesa 23 kilogramos y mide 1.30 m. Sí, todavía nos pueden encontrar cargándola. Ya no lo hacemos por la comodidad o por la facilidad que representa; todo lo contrario. Cargar a Lucy se ha convertido en una misión y siempre será un triunfo personal para nosotros. Somos una familia muy activa y me imagino que sencillamente nos rehusamos a vivir dentro de los límites que nos impone una silla de ruedas. Nosotros viajamos, acampamos, vamos de excursión. Vamos a la playa. Muchos de los sitios que visitamos son áreas apartadas, con caminos sin pavimentar. Aaron y yo sabíamos que dejar a Lucy en casa no era una opción que estuviéramos siquiera dispuestos a considerar. No obstante, nos pareció una injusticia para la familia entera tener que conformarnos con un estilo de vida en el que gran parte de la belleza natural de nuestro planeta estaría fuera de nuestro alcance porque una tontería como la espina bífida había eliminado la capacidad de nuestra hija para andar. 

Aaron y yo decidimos entrenar para fortalecernos y poder cargar a Lucy. La llevaríamos a sitios apartados, lejos de áreas asfaltadas, donde pudiera contemplar cascadas, arcos naturales y chimeneas de hadas. Nosotros nos convertiríamos en sus piernas. La llevamos a cañones, la conducimos por los bosques de coníferas, y se ha encontrado casi cara a cara con un alce. Le he mostrado las flores silvestres y le enseñé sus nombres durante nuestras excursiones a los lagos de Glacier National Park. Lucy ha visto los géisers en Yellowstone, y sí, también la llevamos a las cascadas. ¡Durante un invierno, cuando nos invitaron cañón arriba en un día nevado, cargué a Lucy en mi espalda a través de una ventisca que nos lanzaba nieve a la altura de los muslos!

En 1996, cuando deslicé a la pequeña Leah dentro de su portabebé y lo ajusté hasta sentirla segura contra mí, jamás hubiera imaginado que seguiría cargando a mis hijas en los quince años por venir. Nunca imaginé cargar a una niña de diez años, ni que mi hija me daría las gracias por llevarla mientras disfruta de la belleza de la naturaleza. La gente todavía se detiene a mirarnos, eso no ha cambiado. Extraños y amigos nos preguntan, “¿Cuánto tiempo piensan cargarla?” y no tengo una respuesta. Para ser honesta, no lo sé. Sólo sé que la voy a cargar por tanto tiempo como pueda. 

Aquí hay algunas fotos de los sitios a los que hemos llevado cargando a Lucy. Los pies de foto muestran el año, y como Lucy nació en el año 2000, es muy fácil calcular su edad.
Aaron, Lucy y alce, 2005
 
Aaron y Lucy en el desierto de Moab, 2008

Mammoth Hot Springs Yellowstone, 2009


Uncle Tom’s Trail Yellowstone, 2009

Goblin Valley, Utah 2009
Excursión en Albion Basin 2010
 
Big Cottonwood Canyon, 2010

Cómo cargamos a nuestra hija de once años
Utilizamos un conjunto de mochilas distintas y siempre les estamos haciendo modificaciones. Originalmente cargábamos a las niñas en Over The Shoulder Baby Holders. Ahora, tenemos un
Baby Hawk personalizado al que llamamos Lucy Hawk, un Deuter Kid Comfort III, un Organic Ergo Baby*, y una vieja mochila de cuadro Kelty. Compramos cualquier mochila que nos parezca útil, especialmente si está diseñada para niños que pesan más de 25 kilogramos. 
*La mochila Ergo Baby Carrier nos fue proporcionada gratuitamente por las excelentes personas de ErgoBaby. El resto de los portabebés mencionados fueron adquiridos por nosotros.

martes, 24 de enero de 2012

La posición de ranita o en "M"

Para lograr un amarre cómodo y seguro con cualquiera de los portabebés naturales, siempre es necesario que el bebé vaya transportado en la posición sentada, como si fuera en una silla o hamaca. Con cualquier cargador, lo que intentamos es que el bebé quede sentado cómodamente y cubierto de rodilla a rodilla, recargado en una o más capas de tela.

Con ocasión de la excelente ilustración publicada esta semana por el Instituto Internacional de la Displasia de Cadera, comparando visualmente una cangurera tradicional al estilo del portabebé Bjorn (imagen de la izquierda), con la posición final en un portabebés natural de tela como el fular, mei tai o mochila ergonómica, pensé que podríamos hablar un poco sobre la famosa posición en 'M' o de 'ranita' sobre la que insistimos tanto.



La posición M o de ranita se considera la posición ideal para las piernas, ya que centra la cabeza del fémur dentro de la cavidad de la cadera o acetábulo. Esta M es visible cuando las rodillas del bebé están más altas que su trasero, separando las piernas en un ángulo de 90° (en los círculos médicos, esta posición se describe como 100° de flexión en las piernas, abducción de 30 a 45°).





 Todos los bebés adoptan esta posición automáticamente al sentirse levantados, ya que es la posición óptima para cargarlos contra la cadera de la madre. Asimismo, se coloca en esta posición a los bebés diagnosticados con con displasia o luxación de la cadera con un ayuda de un dispositivo llamado arnés Pavlik.

Ejemplo arnés Pavlik


Un bebé transportado en la posición M conserva la espalda redondada (kyphosis), ya que la inclinación de la pelvis ocasiona que se curve la columna vertebral en una C. Esto es importante porque la espalda de los bebés menores de un año no forma una curva en forma de S como la de un adulto, y por tanto requiere consideraciones especiales de las que hablaré en otro post.

Por último, más allá de las consideraciones de anatomía, dos aspectos importantes son la comodidad y la seguridad. La posición M asegura que el peso viaja sobre las pompas del bebé, por lo que va sentado y por lo tanto mucho más cómodo que con las piernitas colgando. Asimismo, el peso descansando hacia atrás hace más seguro el amarre porque el bebé no puede juntar las piernas y escurrirse por abajo.

Una forma sencilla de mejorar la posición en M dentro del cargador es oprimir suavemente las plantas de los pies del bebé hacia arriba cuando ya has terminado de amarrarlo, para hacer que el momito suba las piernas y flexionar más profundamente la cadera.

empuja suavemente los piecitos hacia arriba para que suban más las rodillas

jueves, 13 de octubre de 2011

No lo hagas: Portabebés de bolsa







El año pasado, la industria del babywearing en Estados Unidos vivió una sacudida cuando el SlingRider, un modelo de portabebés de la conocida marca Infantino, fue descontinuado y reemplazado por mandato legal después de ocurrir tres casos de muerte infantil. Las noticias al respecto atrajeron la atención del público en general sobre el porteo, no necesariamente bajo una luz positiva.







Sin embargo, el SlingRider desde un principio no estaba contemplado dentro de lo que el mundo babywerero considera un portabebé ergonómico recomendable; por el contrario, es un ejemplo de un modelo popular de portabebés particularmente malo conocido genéricamente como el ‘portabebé de bolsa’. En México podemos encontrar muchas réplicas de este tipo de portabebés, incluso anunciado como ‘rebozo’ aunque no lo es. Me he encontrado SlingRiders a la venta en mercadolibre y sitios por el estilo, pues cuando prohíben un producto allá no tardan en enviarlo a rematar aquí. Al final de este post explico la forma en que podemos reconocer la diferencia entre un portabebé de bolsa y un pouch o un rebozo ergonómicos.







Al igual que el Bjorn, se encuentra entre los portabebés que no se recomienda adquirir ni utilizar por problemas con el posicionamiento, comodidad y facilidad de uso. La diferencia con el Bjorn (el cual bien que mal no ha demostrado lastimar a los niños) es que el portabebé de bolsa ha demostrado obstaculizar la respiración de los niños, por lo que representa un riesgo muy real de asfixia y por tanto, de muerte. La siguiente información es una traducción y adaptación de la información proporcionada en múltiples sitios por M’Liss Stelzer, fundadora de Slingbabies, educadora de porteo y autoridad en el tema. Explica claramente por qué son peligrosos estos productos y cuáles son las diferencias con un portabebé de tela seguro como el pouch, el rebozo o la bandolera de anillos.
 
El problema principal con el portabebé de bolsa es que el diseño mismo propicia una postura inadecuada en el bebé. Con la mayoría de los portabebés de tela, bastan unos pocos ajustes menores para lograr una posición cómoda y segura. No obstante, este modelo presenta fallas de diseño importantes que pueden colocar a un bebé en riesgo de sufrir problemas respiratorios, privación de oxígeno e incluso asfixia.
En primer lugar, el diseño ocasiona que el bebé incline naturalmente la barbilla contra el pecho, especialmente en el caso de bebés de mayor tamaño porque su cabeza queda en una posición más elevada dentro del cargador. Esta posición obstruye las vías aéreas, ocasionando que el nene necesite hacer mayor esfuerzo para respirar.




En segundo lugar, es muy difícil mantener el rostro del recién nacido alejado de la tela que conforma el bolsillo del cargador. El cuerpo del portabebé tiene forma parecida a un triángulo, con fondo plano y costados que se acercan entre sí hacia los bordes superiores elásticos. Esta forma de triángulo implica que la tela del cargador siempre se acerca en ángulo hacia el rostro del niño. Si éste vuelve la cabeza aunque sea un poco, termina con la nariz y boca menos de 10 milímetros del costado, oprimido incluso contra el bolsillo. Siempre que el bebé tiene la cabeza oprimida contra el costado del cargador y/o contra el cuerpo de su madre o padre, existe riesgo de asfixia o privación de oxígeno.


En tercer lugar, es muy difícil que los padres vigilen a su bebé a menos que estiren los bordes superiores del portabebé para separarlos. El bolsillo es profundo y se hunde aún más al colocar el bebé adentro, dando aún mayor profundidad al bolsillo. Los bordes superiores fruncidos, junto con el hecho que el artículo cuelga en una posición tan baja, obstruyen la línea de visión directa de la madre hacia su bebé. La tela gruesa y el acolchado del cargador dificultan aún más la capacidad para percibir señales de inquietud en el pequeño.




Podemos comprobar visualmente la diferencia entre un portabebé de bolsa y un pouch de tela poco profundo, o bien un rebozo de anillos ajustable de cola abierta (o fular o mei tai). En estos tipos de portabebés, se puede ver al bebé fácilmente y mantenerlo vigilado. Asimismo los bordes de la tela quedan paralelos a los lados de la cabeza del recién nacido impidiendo que éste vuelva la cara para quedar oprimido contra la tela del costado.

 ¿Cómo distinguir la diferencia entre un cargador de bolsa y un pouch o rebozo típico recomendable?

En primer lugar, el portabebés de bolsa tiene un fondo acolchado y estructurado (en el área dentro de la cual reposa el bebé). Por esta razón, la tela que soporta al bebé no se ajusta a su cuerpo y resulta casi imposible colocar al bebé en diagonal, lo cual le proporciona el apoyo adecuado al cuello y espalda.




En segundo lugar, los bordes superiores son acolchados y con elástico o jareta lo cual, combinado con la profundidad del bolsillo, resulta en que los costados del portabebé tienden a cerrarse sobre el niño, obstruyendo la vista y el libre flujo de aire. (Por supuesto, este problema es menor con un bebé mayor que ya se sienta derecho en el cargador).






La tercera diferencia importante entre un ‘portabebé de bolsa’ y un pouch tradicional tiene más que ver con la comodidad de uso que con la seguridad del bebé y se refiere a la dificultad para ajustar la parte altamente acolchada del hombro y la espalda. Esto por sí solo no representa un problema de seguridad importante pero al considerarlo junto con las características descritas arriba incrementa la tendencia de estos cargadores a ser demasiado grandes y problemáticos si no imposibles de utilizar con el bebé bien ajustado al cuerpo y en una posición correcta.

lunes, 11 de julio de 2011

Visible y Besable

Lo cierto es que existen muy pocas reglas fijas en lo que se refiere al porteo de nuestros hijos. Existen muchas tendencias y opiniones acerca de los distintes amarres y posiciones, pero en última instancia los padres son los que deciden qué es lo más adecuado para su bebé.

Sin embargo "Visible y besable" es un excelente lema para adoptar con el fin de comprobar la seguridad de tu amarre o posición con cualquier cargador de tela. Visible se refiere a que siempre debes poder ver claramente la cara de tu momito cuando lo llevas; es decir, que no quede cubierta con la tela ni oprimida contra alguna parte del cargador o contra tu cuerpo. Esto asegura que las vías aéreas se mantengan despejadas de obstáculos, además que te permite comprobar en cualquier momento el rostro de tu bebito, si está despierto, dormido, contento, babeando, si su cabeza y cuello están en la posición correcta, etc. Por otro lado, Besable se refiere a la altura a la que debe quedar el bebé contra tu cuerpo, y quiere decir que el bebé siempre debe quedar a una altura tal que tú puedas besarle la nariz o la cabecita cuando quieras y sin usar las manos. Esto último asegura que se respete la recomendación de portar al bebé a la misma altura a la que lo llevas en brazos, lo cual eleva la carga por encima de la cintura y queda más cerca de tu centro de gravedad, lo cual es lo más cómodo y seguro para ambos.




A lo anterior yo sólo agregaría la recomendación de comprobar siempre la correcta posición de las piernas y el asiento dentro del cargador, ya sea con las piernas fuera en 'ranita' o con los pies adentro para bebés pequeñitos.

Un portabebé de buena calidad colocado correctamente proporciona el apoyo adecuado para el cuerpo y la cabeza con el fin de evitar que el nene adopte una posición en forma de "C", lo cual puede provocar problemas respiratorios (al constreñir las vías respiratorias cuando la barbilla del bebé queda pegada al pecho) y esfuerzo indebido en la espalda del bebé, lo cual puede tener consecuencias graves.

El uso correcto de nuestros portabebés también nos ayuda a eliminar el riesgo de una caída. Un cargador de alta calidad coloca al bebé elevado contra el torso y te permite ajustarlo fácilmente de modo que el bebé quede apoyado y soportado correctamente contra tu cuerpo. El material del cargador debe cubrir el trasero del bebé y envolverle muy bien las corvas hasta las rodillas. Siempre comprueba que las pompas del bebé queden un poco más abajo que sus rodillas.


Para comprobar si llevas a tu bebé en forma segura, puedes hacerte las siguientes preguntas:

•  ¿Llevo al bebé bien alto y pegado contra mí, por encima del nivel de la cintura?

• ¿Hay dos dedos de separación entre la barbilla y el pecho de mi bebé?

•  ¿Queda la carita de mi bebé visible y besable, sin estar oprimida contra mi ropa o el portabebé?

•  Si los pies del bebé están dentro del cargador, ¿hay suficiente tela alrededor de todo el cuerpo de mi bebé, con algo del material entre nosotros para formar un bolsillo? o bien,

•  Si el bebé se sienta en el cargador con las piernas fuera, ¿quedó en posición correcta de 'ranita', con la tela del cargador envuelta alrededor del trasero y subida hasta las dos rodillas?



De nuevo, llevar a tu bebé en un portabebé de tela es muy seguro siguiendo estas pocas reglas básicas, las cuales podría decirse que son las únicas escritas en piedra. Fuera de lo anterior, como siempre, la responsabilidad de la seguridad en el porteo (así como innovaciones personales) queda a cargo del adulto a cargo del pequeño, quien puede improvisar de mil maneras para adaptarse mejor a las preferencias de ambos. ¡En pocas palabras, el cielo es el límite y todavía hay mil amarres y variaciones por descubrir!

viernes, 18 de febrero de 2011

Una vuelta por Expo Tu Bebé y Tú

Ayer jueves me envolví a San con el fular en la espalda y fuimos a dar un paseo al WTC para buscarle un vasito perfecto en Expo Tu Bebé y Tú. No tengo un interés oculto por publicitar a nadie, ni quiero analizar lo muy aterradoras que me parecen las expos en el WTC, cada vez más plástico y menos sustancia, pero necesitábamos salir y siempre me interesaba darme una vuelta para ver qué hay de nuevo en productos de tipo sustentable para bebés y en especial, por supuesto, portabebés de calidad.

En realidad, no encontré nada nuevo con respecto a lo que vi en Octubre, casi todo igual, mismos puestos, mismos stands, casi mismos mamelucos. Pero, pensé en hacer un comentario aquí sobre lo que encontré en caso que alguien se quiera dar una vuelta:

-- Vi varios cargadores de anillos de distintas calidades, pero los únicos que me parecieron bien hechos, bonitos y cómodos son los que distribuye Hola Bambino! Sus rebozos de argollas tienen el hombro bien formado y son de manta prelavada, que es fresca y fuerte, y tienen colores bonitos. No son costosos y por último, son los únicos que vi con anillos de aluminio pulido, los cuales son más ligeros y fáciles de ajustar que los pesados anillos niquelados que les he visto a casi todos los cargadores a la venta en México. Como nota al margen, este negocio también ofrece el recurso más completo que he encontrado en la Ciudad de México en lo que se refiere a pañales de tela, en caso que les interese este tema.

-- ¡Algo que sí fue nuevo esta vez fue el stand de Papu! Me emocioné un poco tontamente al verlos porque aunque he recorrido algún camino en el mundo del porteo, mi pouch Papu fue el que lo inició todo. Me lo llevé al hospital y dentro de él salió Santiago por primera vez a la calle, me sentía muy orgullosa esperando el auto afuera del hospital con mi bebé bien cubierto, cargado y amamantando.... En fin por razones que trascienden lo sentimental, me parece que éste es un portabebés bonito, muy bien hecho y costeable, además que las personas que atienden realmente se ocupan de que compres algo que te va a servir. Y esta ocasión, al tenerlos a la vista en un stand, es una muy buena oportunidad para probar un pouch, ya que la talla correcta es tan importante para el éxito con este tipo de cargador.

-- Muchas empresas en la Expo ofrecen fulares elásticos de distintas calidades, en ese aspecto lo único que puedo comentar es que para adquirir uno, habría que guiarse no solamente por su precio, sino también considerar la calidad de la tela. Hay que recordar que casi cualquier tejido sirve para llevar a un recién nacido; sin embargo por su elasticidad estos fulares se van venciendo o 'colgando' en distintos grados conforme gana peso el bebé, para tornarse más bien incómodos cuando el bebé pasa de los 8 o 9 kilos. Por otra parte, aunque la mayoría de estas empresas publicitan su producto para una variedad de posiciones, la mayoría de los fulares elásticos sólo son adecuados para cargar a un bebé al frente, por razones de seguridad.

-- Por último, no llevé la cuenta pero por supuesto que también vi muchos cargadores tipo bjorn o "canguro". Vale la pena repetir que este tipo de portabebés no es muy recomendable por una variedad de razones, las cuales todas se resumen en que es muy incómodo tanto para el bebé como para quien lo lleva; el bebé básicamente va colgado de la entrepierna (lo cual puede hasta producir rozaduras) y todo su peso recae sobre el área de la pelvis; además, la espalda queda presionada contra una superficie recta, lo cual estresa la curvatura natural de la espalda de un bebé. Las correas en los hombros del porteador cuelgan directamente hacia abajo, encajándolas dolorosamente. Por lo tanto, no son portabebés que permitan cargar a un bebé cómodamente por períodos prolongados. Se puede reconocer la diferencia de este tipo de cargadores por el arnés elaborado (cuando los portabebés recomendables suelen ser muy sencillos, sólo de tela) donde el bebé va colgando en un soporte que más que asiento, en realidad tiene forma de calzón.

lunes, 7 de febrero de 2011

Reunión en el Centro Educativo El Arenal, 12 de Febrero de 2011

Nuestra próxima reunión tendrá lugar el próximo sábado 12 de febrero de 2011 a las 11:30 a.m. En esta ocasión estrenaremos sede en el Centro Educativo Arenal, ubicado en Arenal # 11, colonia Chimalistac al sur de la Ciudad de México (ver mapa abajo). El contenido planeado para nuestra siguiente reunión, para que estén enteradas y envíen sus comentarios, ideas o sugerencias:

En esta ocasión el tema serán los cargadores sencillos al hombro, por lo que trabajaremos con tres tipos de cargadores: el pouch, el cargador de anillos y el clásico rebozo mexicano y otros fulares cortos. Hablaremos brevemente de varios trucos y sugerencias rápidas que pueden mejorar el ajuste, la comodidad y versatilidad del pouch y del cargador de anillos, los cuales aplican también al uso del rebozo con dos tipos de nudos, el nudo corredizo y el nudo cuadrado. La parte de los rebozos es muy importante, ya que practicaremos los dos nudos básicos para los fulares, además que para quien tenga ánimos, practicaremos poner a los bebés en la espalda. Es más sencillo practicar estas dos partes con un rebozo corto, para después emplearlos con un amarre complejo con fular más largo.

¡Traigan su rebozo! Tenemos para prestar en la portabebeteca, pero también será interesante comparar los distintos tipos de rebozos para distinguir su utilidad y propiedades.

Por favor confirmen su asistencia con el fin de planear mejor la dinámica de la reunión, incluyendo el nombre y la edad de los bebitos. Como siempre, inviten a quien deseen, ¡entre más papás que quieran llevar a sus bebés muy cerca, será mucho mejor!

Un cordial abrazo (con fular) y esperamos vernos pronto,

Gaby y Santiago

Link al mapa del Centro Educativo El Arenal: http://maps.google.com.mx/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=DF+Col.+Chimalistac+San+Angel,&sll=19.377227,-99.18045&sspn=0.13538,0.308647&ie=UTF8&hq=&hnear=Chimalistac,+Álvaro+Obregón,+Distrito+Federal&layer=c&cbll=19.348782,-99.183958&panoid=RoNjU0x29ysESucqoocBVg&cbp=11,167.45,,1,5.39&ll=19.348764,-99.184978&spn=0.004069,0.01929&z=16

jueves, 3 de febrero de 2011

Cómo determinar cuál es el portabebés más adecuado para tu situación

Ésta es una guía muy rápida para decidir cuál es el cargador que más te conviene, cortesía de Rebozitos Portabebés de Tela, quien cuenta con una página excelente con videos originales e instrucciones para los distintos tipos de cargadores.

¿Qué tipo de portabebé me conviene si soy primeriza? 

-- si tu bebé es prematuro o recién nacido, un fular elástico.
-- si tu bebé tiene más de 6 meses, un rebozo o fular largo.
-- si tus paseos son breves o necesitas algo rápido de poner y quitar, un cargador de argollas.
-- si tu bebé camina y sube y baja de tus brazos continuamente, un pouch.
-- si tiene más de 6 meses y quieres algo fácil de llevar a la espalda, un mei tai.

jueves, 20 de enero de 2011

Siete usos invaluables para portabebés al hombro (rebozo, pouch, anillos)

-- El rebozo simple es un recurso inavaluable en los primeros días con un nuevo bebé, pues es tan sencillo utilizarlo que no resultará un engorro para la mamá que se siente nerviosa durante el proceso de conocer a su pequeño. Sólo te haces nudo como puedes sobre el hombro y ya tienes una hamaquita donde es sencillo colocar al pequeño; es fácil ajustarlo y probar distintas cosas para amamantar, dormir, etcétera. Con el tiempo y la práctica, el nudo y el ajuste mejoran enormemente. Si todo falla, no te acomodas, el niño llora y te sientes abrumada, siempre puedes ayudarte a cargar el bebé con el rebozo envuelto sobre hombros y brazos, como las abuelitas. Así igual te ayudas a distribuir el peso, y puede que ayude también a un bebé inquieto a acostumbrarse al porteo, pues aunque se siente en brazos, igual está envuelto en el rebozo.

--Un cargador de anillos o un pouch son ideales en los viajes, pues son una opción útil y sencilla de utilizar en espacios reducidos como aviones, autobuses, automóviles, etcétera. Puedes meter y sacar al bebé en pocos segundos y sin necesidad de ponerte en pie, y en ocasiones (cuando no tienes asiento especial) es más cómodo dejarlo dentro del rebozo en aviones y autobuses pues como siempre, el abrazo y la vibración reconfortan al bebé y probablemente lo adormezcan. Cuando ya no lo necesitas, lo haces bola y lo guardas en la mochila (al cargador, no al bebé obviamente). Puede ser un salvavidas cuando tienes bultos que cargar y no tienes el espacio o la paz mental necesaria para envolverte amorosamente con el fular o el mei tai. Además, multiplica su uso al servir como cambiador, cobija, mantel, o hasta pañuelo en una emergencia; versátil, ligero y a la mano.

--Aunque se puede amamantar muy cómodamente con un fular (y con el mei tai), en los primeras semanas y meses creo que el cargador al hombro se lleva el premio en cuanto a la conveniencia para la lactancia; tienes mayor libertad para ajustar, mover, probar distintas cosas y posiciones para ver cómo se acomodan mejor; además que proporciona una cubierta que te permite ser discreta y, más adelante, te apermite crear una cierta barrera para aislarlos a ambos del bullicio exterior; es decir, ayuda a que al bebé no lo distraiga tanto el entorno.

--Los rebozos son la opción incontestable para el arrullo. Si a tu bebé le cuesta trabajo hacer la transición entre el ajetreo del día y la calma vespertina, por lo que se le dificulta relajarse para dormir, un rato cargado con el rebozo o el cargador de anillos lo relajará lo suficiente para intentar dormirlo. Si se queda dormido en el rebozo, también es de lo más sencillo acostarlo suavemente en la cama o en la cuna, te deslizas grácilmente para salir de la bandolera, y listo, te vas de puntillas. (Eso sí, una advertencia: SIEMPRE hay que deshacer el nudo del rebozo o soltar la tela de los anillos, para evitar que el bebé se enrede mientras duerme. Por esto mismo esta opción no aplica al pouch, será necesario sacar al momito con todo cuidado).

--Los bebés mayores que ya hablan un poco y demuestran abundantemente su voluntad tal vez prefieran usar este tipo de portabebé, pues saben que tienen mayor facilidad para subir o bajar, además que no necesitan quedarse quietos en lo que haces la maniobra envolvente con fular o mei tai. ¡En esa etapa cuando empiezan a caminar y sólo quieren subir y bajar, la espalda agradece contar con un rebozo!

--Es muy buena idea dejar un rebozo o pouch de repuesto en el automóvil. Tal vez salgas con la idea de usar el fular ese día, y por una razón cualquiera necesites el rebozo. Por ejemplo,  llegas sola del super a casa y lo usas para subir al bebé y algunas bolsas, en vez de hacer todo el ensarapado con el fular para tener las manos libres. O sales a comer y lo utilizas para ayudarte con el niño en la mesa. Además, siempre puede ocurrir que salgas con alguien que lo pueda necesitar: una amiga que quiere dejar la carreola en casa esta vez, alguna prima que quiera hacer la prueba con su bebé, etc... ¡puedes llegar hasta a convertir a alguna adicta del cochecito!

--La rapidez y facilidad de su uso lo hacen perfecto para esas salidas rápidas, como correr a la tienda o salir rápido a atender alguien en la puerta. Nadie tiene que esperarte, ni hay rango de error como con el fular que a veces no queda bien y hay que empezar de nuevo; sólo te lo pones, sientas al niño, y ya.  Por lo mismo, este tipo de cargador resulta muy conveniente cuando sabes que tendrás que sacar y meter al bebé varias veces, como para una salida a los juegos del parque, en fiestas familiares, visitando a amiguitos, una visita al médico... Mi cargador de anillos ha demostrado su valor con cada vacuna, pues literalmente sólo lo saco un minuto para que lo piquen y me lo encasqueto de nuevo tan pronto como terminan. Santiago casi siempre va dormido para cuando salgo de la clínica.

sábado, 15 de enero de 2011

Deseándoles feliz año y rebozos suaves; Reunión 12 de febrero

Estimados amigos, tras los tornados de diciembre que incluyeron fiestas, mudanza, posadas, trabajo, y para Santiago una influenza y el descubrimiento de los carritos chocones, me fue imposible hacer actualizaciones en el blog. Asimismo, para mí fue triste tener que cancelar nuestra primera reunión en enero, pero prometo que compensaremos con nuestra reunión del próximo sábado 12 de febrero. En esta ocasión hablaremos de los usos, bondades, y trucos para aprovechar al máximo los cargadores al hombro (pouch, anillos, rebozo).
¡Nos veremos entonces!

Este año habrá muchas noticias en este espacio, así como información nueva y colaboraciones con comunidades hermanas. ¡Gracias por su participación y como siempre, toda colaboración que deseen enviar es bienvenida! Compartamos historias, fotos, anécdotas sobre cómo el porteo ha cambiado nuestras vidas.

Les deseo para este ciclo muchas risas, muchos sueños, horas de sueño y buenas comidas.Feliz año a nuestros bebés también, que 2011 sea para nuestros hijos un año de sol, con poco polvo, caídas afortunadas y ninguna rozadura. Y también, un año de mucho pasear pegaditos a mamá.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El rebozo o bandolera con anillos, en fotos

El cargador con anillos es un portabebés práctico, infinitamente ajustable y versátil. Puedes usarlo con tu recién nacido, con un nene mayorcito y hasta para consolar a una prescolar que se tomó muy a pecho las vacunas. Los anillos permiten dar el soporte preciso a cada zona del cuello, espalda y piernas. Además, hacen un gran trabajo para distribuir el peso del bebé en todo el torso del portador.


La hermosa Constanza duerme en un rebozo de anillos.

El mecanismo básico es simple; después de colocar al momo en la bandolera (como le llaman en España) puedes ajustar individualmente todo el ancho de la tela al tirar suavemente de la cola que sobresale del par de anillos. Es útil y sencillo aprender a llevar a tu diminuto nuevo bebé; cuando son un poco mayores y ya se puede sentar en tu cadera, resultan un salvavidas para bajarlo del coche y subirlo cuatro pisos con el súper; asimismo, es posible que un bebé que ya camina salga corriendo cuando lo quieres envolver con el fular o mei tai, y prefiera el de anillos porque le permite subir y bajar a su conveniencia cuando quiera (no cuando quiera mamá, por supuesto).

Por último, la gran variedad de telas y estilos lo convierten en un artículo precioso que pronto se torna en un objeto de amor, de arte y de recuerdos:



Nótese que algunos de los rebozos no están bien colocados, pero son los menos (y la verdad muchas veces es la foto de algún papá que se lo puso todo chueco o al revés jijiji). Lo importante es la hipnótica variedad de trapos de todos colores y bebés en todos tamaños, presentaciones y sabores.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tipos de portabebés, Parte I: Cargadores al hombro

Éste es el primer post de cuatro sobre los distintos tipos de portabebés de tipo tradicional que son recomendables para el babywearing, por ser cómodos, ergonómicos y prácticos tanto para ti como para tu bebé. Quiero dar las gracias a mis amigas de http://www.thebabywearer.com/ y el grupo de babywearing de http://www.babycenter.com/ por prestarme sus bonitas fotos.

En mayor o menor medida, todos son variaciones de unas pocas formas básicas y las he agrupado en cuatro categorías principales conforme al estilo general y dificultad o particularidades de uso: cargadores sencillos al hombro, fulares, cargadores de tela estilo oriental (mei tais entre ellos), y portabebés estructurados o mochilas ergonómicas.

Todos ellos ofrecen distintas ventajas y desventajas, dependiendo del uso al que se les destine y del estilo de vida individual; sin embargo, todos ellos son muy versátiles y están diseñados para uso a largo plazo (para el bebé desde recién nacido hasta que camina, e incluso para niños de dos o tres años en algunos casos).

Cargadores sencillos para un hombro

Con estos portabebés puedes llevar a tu bebé cargando el peso en un hombro. Tienen la ventaja de distribuir el peso en forma uniforme sobre el hombro y espalda, requieren muy poco o ningún ajuste, y son muy quita y pon, es decir, puedes sacar y meter al bebé repetidas veces sin tener que desamarrar, desenvolver o desabrochar todo una y otra vez. Resultan muy útiles para llevar y amamantar a recién nacidos, y para bebés mayores que desean que los subas y los bajes continuamente. Permite varias posiciones: cuna, corazón con corazón, a la cadera, y a la espalda sentado o recostado.



No resultan muy recomendable para portar por períodos prolongados a bebés mayores, puesto que al ir todo el peso sobre un solo hombro, se vuelve cansado después de un rato. Entre ellos se encuentran:

El rebozo

El rebozo es la aportación de nuestro país al arte del babywearing, y por lo general es el que nos encontramos más a la mano; en cuanto somos mamás no falta quien nos regale uno, o bien siempre hay una mamá, una tía o una abuela que tiene un arcón lleno. Yo tengo como seis y no he comprado ni uno de ellos. Se trata un tramo de tela tejido con longitud entre 1.50 m y 3 m; el tejido, el diseño y la composición de la tela (así como su longitud) varían dependiendo de la región.

[Paréntesis: ¡No tengo fotos bonitas con rebozo! Tengo que escanear una foto con mi mamá llevándome a la espalda en un rebozo de 40 días, mismo que ha dormido a cinco generaciones de niños y tiene casi 100 años; ahora lo uso con mi hijo. Si tienes una foto bonita con tu rebozo y te gustaría participar en este blog, por favor envíala a mailto:cargarte@gmail.com y la incluiré en este espacio. ¡Construyamos un medio visual con padres y bebés reales!]
Si bien se trata estrictamente de un fular corto, lo incluyo en esta categoría porque el rebozo se anuda simplemente para formar una 'hamaca' que sostiene al bebé, lo cual es la forma básica de todos los cargadores en esta categoría. El rebozo se anuda sobre los hombros, o en bandolera sobre un hombro,para recostar o sentar al niño en el bolsillo que se forma. Así se puede llevar al niño contra al pecho (corazón con corazón, en cuna, e incluso sentado mirando hacia afuera), a la cadera, o a la espalda. También pueden asegurarse los extremos con ayuda de anillos, de lo cual evoluciona la creación siguiente, el cargador o bandolera de anillos.

El cargador de anillos


En breve, se trata del mismo rebozo, pero se da forma a la parte del hombro para acabar en un juego de anillos donde se trenza el extremo opuesto para unirlos y formar la bandolera. Las argollas proporcionan un ajuste conveniente y seguro de los bordes superior e inferior por separado, con lo cual es más sencillo apretar por separado cabeza y asiento y acunar mejor al bebé. Los hay en infinidad de telas y estampados y colores, para adaptarse a todos los gustos.


El pouch


Este es un tramo de tela con forma y cosido en forma de anillo, con una costura curva, y por lo general con algún acolchado en los bordes para que se siente el bebé. Proporciona un rango de ajustabilidad mínimo, por lo que estos portabebés se venden por tallas. Tiene la ventaja de ser muy sencillo de utilizar y no es objeto de tanto desgaste como un cargador de anillos.

(Por cierto, que estos últimos somos San y yo.... las gafas son porque es un rockstar).