Ésta es la historia de Rachel Coleman, creadora del programa de señas para bebés Signing Time! Publicado originalmente el 10 de agosto de 2011 en su blog personal, traducido y publicado con autorización.
Hoy día, Lucy tiene once años, pesa 23 kilogramos y mide 1.30 m. Sí, todavía nos pueden encontrar cargándola. Ya no lo hacemos por la comodidad o por la facilidad que representa; todo lo contrario. Cargar a Lucy se ha convertido en una misión y siempre será un triunfo personal para nosotros. Somos una familia muy activa y me imagino que sencillamente nos rehusamos a vivir dentro de los límites que nos impone una silla de ruedas. Nosotros viajamos, acampamos, vamos de excursión. Vamos a la playa. Muchos de los sitios que visitamos son áreas apartadas, con caminos sin pavimentar. Aaron y yo sabíamos que dejar a Lucy en casa no era una opción que estuviéramos siquiera dispuestos a considerar. No obstante, nos pareció una injusticia para la familia entera tener que conformarnos con un estilo de vida en el que gran parte de la belleza natural de nuestro planeta estaría fuera de nuestro alcance porque una tontería como la espina bífida había eliminado la capacidad de nuestra hija para andar.
Aaron y yo decidimos entrenar para fortalecernos y poder cargar a Lucy. La llevaríamos a sitios apartados, lejos de áreas asfaltadas, donde pudiera contemplar cascadas, arcos naturales y chimeneas de hadas. Nosotros nos convertiríamos en sus piernas. La llevamos a cañones, la conducimos por los bosques de coníferas, y se ha encontrado casi cara a cara con un alce. Le he mostrado las flores silvestres y le enseñé sus nombres durante nuestras excursiones a los lagos de Glacier National Park. Lucy ha visto los géisers en Yellowstone, y sí, también la llevamos a las cascadas. ¡Durante un invierno, cuando nos invitaron cañón arriba en un día nevado, cargué a Lucy en mi espalda a través de una ventisca que nos lanzaba nieve a la altura de los muslos!
En 1996, cuando deslicé a la pequeña Leah dentro de su portabebé y lo ajusté hasta sentirla segura contra mí, jamás hubiera imaginado que seguiría cargando a mis hijas en los quince años por venir. Nunca imaginé cargar a una niña de diez años, ni que mi hija me daría las gracias por llevarla mientras disfruta de la belleza de la naturaleza. La gente todavía se detiene a mirarnos, eso no ha cambiado. Extraños y amigos nos preguntan, “¿Cuánto tiempo piensan cargarla?” y no tengo una respuesta. Para ser honesta, no lo sé. Sólo sé que la voy a cargar por tanto tiempo como pueda.
Aquí hay algunas fotos de los sitios a los que hemos llevado cargando a Lucy. Los pies de foto muestran el año, y como Lucy nació en el año 2000, es muy fácil calcular su edad.
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| Aaron y Lucy en el desierto de Moab, 2008 |
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Mammoth
Hot Springs Yellowstone, 2009
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| Uncle Tom’s Trail Yellowstone, 2009 |
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| Goblin Valley, Utah 2009 |
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Excursión
en Albion Basin 2010
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| Big Cottonwood Canyon, 2010 |
Cómo cargamos a nuestra hija de once años
Utilizamos un conjunto de mochilas distintas y siempre les estamos haciendo modificaciones. Originalmente cargábamos a las niñas en Over The Shoulder Baby Holders. Ahora, tenemos un Baby Hawk personalizado al que llamamos Lucy Hawk, un Deuter Kid Comfort III, un Organic Ergo Baby*, y una vieja mochila de cuadro Kelty. Compramos cualquier mochila que nos parezca útil, especialmente si está diseñada para niños que pesan más de 25 kilogramos.















En breve, se trata del mismo rebozo, pero se da forma a la parte del hombro para acabar en un juego de anillos donde se trenza el extremo opuesto para unirlos y formar la bandolera. Las argollas proporcionan un ajuste conveniente y seguro de los bordes superior e inferior por separado, con lo cual es más sencillo apretar por separado cabeza y asiento y acunar mejor al bebé. Los hay en infinidad de telas y estampados y colores, para adaptarse a todos los gustos.
