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jueves, 9 de febrero de 2012

Por qué no usar un fular elástico para cargar en la espalda: Una historia de los riesgos

Existe mucha polémica sobre los fulares o rebozos que son o no son seguros para cargar a un bebé o a un niño en la espalda. Los fulares tejidos, que no ceden en ninguna dirección, son obviamente la opción indiscutible; pero con los más recientes fulares elásticos que se comercializan a izquierda y derecha hoy en día, existe un gran rango de discrepancias y criterios sobre lo que se puede y no se puede hacer, y las razones para ello.

En primer lugar, hay mucha diferencia en los grados de elasticidad que puede tener el material utilizado en este tipo de fulares, ya sea que contenga licra o sea sólo algodón. El tejido de punto (de camiseta) cede en distintas direcciones y en distintos grados, en modos no del todo predecibles. En su afán por vender, algunas marcas ansían asegurar que su producto sirve para todo, incluso cargar en la espalda, por la simple razón que la tela lo permite físicamente. Sin embargo, en este caso por ser la seguridad una cuestión tan seria, hay que ser un poco más críticos y ver bien las cualidades del fular y de la tela.

Tenemos que recordar que más allá de la talla del bebé, es necesario considerar y prevenir la enorme fuerza que pueden ejercer con sus movimientos y su peso; no es lo mismo los 8 kg de bebé, que el enorme esfuerzo adicional que le puede agregar a la tela un bebé que ha visto algo detrás de ti en la fila del super, y está decidido a estirarse para tomar esa Paleta Payaso. O bebés que van haciéndote 'caballito'. O que se divierten dejando colgar el coco hacia atrás para ver pasar las luces del techo.


Hay quienes afirman que se pueden hacer amarres muy seguros (y para niños grandes) con un fular elástico que estira en una sola dirección: a lo ancho. (¿Y cuánto estira, poco o mucho? eso es otra cuestión). Por lo visto, la opinión generalizada actualmente es que utilices un fular con dobladillo en los bordes, para evitar que el bebé rebase físicamente la barrera de la elasticidad. Hay otras personas que consideran que NO se debe utilizar un fular que tenga cualidades elásticas, y punto. Como siempre, creo que es otra de esas cuestiones donde el criterio personal debe prevalecer, considerando toda la información antes mencionada. Si utilizan un fular elástico, evalúen las cualidades y seguridad de la tela sin importar lo que el fabricante diga en su instructivo.

La siguiente es una narrativa publicada por Sarah Rockwell, consultora de babywearing, con fotos para explicar lo que puede pasar con un amarre con fular elástico en la espalda. Es una situación extrema pero muy real, ya que todos hemos sentido la fuerza de un bebé que se inclina para alcanzar algo que le interesa mucho. La traduje para mostrar visualmente lo que puede ocurrir y los riesgos muy reales. Esta mamá habla de marcas que tal vez no conocemos en México (aunque el Moby y el Sleepy Wrap se consiguen), pero aplica a todos los fulares elásticos, ya que todos presentan distintos grados de elasticidad. ¡Espero les sea de utilidad!

* -- * -- * -- *


Una marca de fulares elásticos me envió un prototipo de fular híbrido que estaban perfeccionando para que yo lo probara. Este fular aún no ha salido a la venta; la empresa deseaba recibir retroalimentación sobre la seguridad de su diseño de usuarias de fular experimentadas, como yo. Este texto no es en ningún modo un intento de hacer quedar mal a esta empresa; sólo quiero demostrar lo que puede ocurrir cuando se intenta cargar en la espalda con un fular que no es seguro para este tipo de amarres.

Utilicé el fular con mi hijo Devin de año y medio y 12 kg de peso. Esto fue lo que pasó:

Devin no tenía ganas de que lo envolvieran, así que hice un amarre para niño inquieto en una Doble Hamaca, y quedé bastante impresionada. El fular se sentía mullido y no pareció estirar tanto como otras marcas, como el GMBBS. Pude realizar un amarre de doble hamaca seguro, cómodo, con los brazos del bebé adentro. Devin me pidió un plátano, y en esta foto pueden ver que seguía con los brazos adentro y el amarre no cedió ni cuando comenzó a comer.


Esto me dio confianza, así que nos fuimos a dar un paseo por el vecindario, tiempo durante el cual Devin se terminó el plátano. En esta foto pueden ver que aún tenía los brazos adentro y se veía seguro (y yo seguía cómoda) después de una caminata de 10 minutos. Yo seguía impresionada.


Entonces, procedí a realizar una verdadera prueba: Le pedí a Devin que se recargara hacia atrás.


El amarre resistió bien, pero Devin no había puesto mucho empeño. Así que caminé hacia la repisa donde guardo mis fulares, le enseñé dónde estaba su fular de salamandras (Geckos Antigua), y le pedí que me lo alcanzara. En cinco segundos, ya había sacado los brazos.


Esto, por sí mismo, no es un problema. Aún cuando usamos un sólido fular tejido, normalmente él suele sacar los brazos para tener más espacio para recargarse. Pero entonces ocurrió esto:

¡En sólo un segundo, Davin prácticamente se salió por completo del fular! No se cayó porque yo ya tengo mucha experiencia; había creado  un muy buen asiento y había hecho un amarre bastante ajustado. Davin también tiene mucha experiencia viajando en la espalda, así que se sujetó con sus piernitas y utilizó sus fuertes músculos del tórax para volver a enderezarse con el fular en las manos. Sin embargo, si se hubiera tratado de un enérgico bebito de 8 meses, podría haber ocurrido lo mismo y se hubiera quedado colgando de cabeza en mi espalda. Con un amarre menos seguro y  ajustado, ¡tal vez hasta se habría caído! Aunque este fular es menos elástico que un Moby o Sleepy Wrap, a diferencia de otros fulares elásticos que sí son seguros para los amarres a la espalda como el GMBBS, éste no tiene dobladillo en los bordes. Esto permitió que el fular se estirara bastante cuando él hizo fuerza y que los bordes se enrollaron en la espalda del bebé, a pesar de que esta tela sólo estira en una dirección (a lo ancho).

Por lo tanto, por favor, NUNCA, JAMÁS, utilicen un fular elástico como el Moby o el Sleepy Wrap para un amarre a la espalda. Si tienen un fular híbrido que estira en una sola dirección y tiene dobladillo en las puntas, como el Gypsy Mama Bali Baby Stretch, tengan cuidado con los amarres que utilizan. La doble hamaca, doble hamaca invertida, y el amarre a prueba de todo son seguros para utilizar con fulares híbridos. No utilicen amarres de una sola capa o amarres con pases en cruz como la Cruz Envolvente a la Espalda, ya que son menos seguros. Si ves a una persona en la calle que utiliza un fular elástico con un amarre en la espalda, considera abordarla y decirle con amabilidad que ésta no es una opción segura.

Envié este mismo texto al fabricante del fular de esta historia, para que no comercialicen su producto de fular sin dobladillo como una opción segura para cargar en la espalda (en caso que les preocupe).

martes, 24 de enero de 2012

La posición de ranita o en "M"

Para lograr un amarre cómodo y seguro con cualquiera de los portabebés naturales, siempre es necesario que el bebé vaya transportado en la posición sentada, como si fuera en una silla o hamaca. Con cualquier cargador, lo que intentamos es que el bebé quede sentado cómodamente y cubierto de rodilla a rodilla, recargado en una o más capas de tela.

Con ocasión de la excelente ilustración publicada esta semana por el Instituto Internacional de la Displasia de Cadera, comparando visualmente una cangurera tradicional al estilo del portabebé Bjorn (imagen de la izquierda), con la posición final en un portabebés natural de tela como el fular, mei tai o mochila ergonómica, pensé que podríamos hablar un poco sobre la famosa posición en 'M' o de 'ranita' sobre la que insistimos tanto.



La posición M o de ranita se considera la posición ideal para las piernas, ya que centra la cabeza del fémur dentro de la cavidad de la cadera o acetábulo. Esta M es visible cuando las rodillas del bebé están más altas que su trasero, separando las piernas en un ángulo de 90° (en los círculos médicos, esta posición se describe como 100° de flexión en las piernas, abducción de 30 a 45°).





 Todos los bebés adoptan esta posición automáticamente al sentirse levantados, ya que es la posición óptima para cargarlos contra la cadera de la madre. Asimismo, se coloca en esta posición a los bebés diagnosticados con con displasia o luxación de la cadera con un ayuda de un dispositivo llamado arnés Pavlik.

Ejemplo arnés Pavlik


Un bebé transportado en la posición M conserva la espalda redondada (kyphosis), ya que la inclinación de la pelvis ocasiona que se curve la columna vertebral en una C. Esto es importante porque la espalda de los bebés menores de un año no forma una curva en forma de S como la de un adulto, y por tanto requiere consideraciones especiales de las que hablaré en otro post.

Por último, más allá de las consideraciones de anatomía, dos aspectos importantes son la comodidad y la seguridad. La posición M asegura que el peso viaja sobre las pompas del bebé, por lo que va sentado y por lo tanto mucho más cómodo que con las piernitas colgando. Asimismo, el peso descansando hacia atrás hace más seguro el amarre porque el bebé no puede juntar las piernas y escurrirse por abajo.

Una forma sencilla de mejorar la posición en M dentro del cargador es oprimir suavemente las plantas de los pies del bebé hacia arriba cuando ya has terminado de amarrarlo, para hacer que el momito suba las piernas y flexionar más profundamente la cadera.

empuja suavemente los piecitos hacia arriba para que suban más las rodillas

lunes, 11 de julio de 2011

Visible y Besable

Lo cierto es que existen muy pocas reglas fijas en lo que se refiere al porteo de nuestros hijos. Existen muchas tendencias y opiniones acerca de los distintes amarres y posiciones, pero en última instancia los padres son los que deciden qué es lo más adecuado para su bebé.

Sin embargo "Visible y besable" es un excelente lema para adoptar con el fin de comprobar la seguridad de tu amarre o posición con cualquier cargador de tela. Visible se refiere a que siempre debes poder ver claramente la cara de tu momito cuando lo llevas; es decir, que no quede cubierta con la tela ni oprimida contra alguna parte del cargador o contra tu cuerpo. Esto asegura que las vías aéreas se mantengan despejadas de obstáculos, además que te permite comprobar en cualquier momento el rostro de tu bebito, si está despierto, dormido, contento, babeando, si su cabeza y cuello están en la posición correcta, etc. Por otro lado, Besable se refiere a la altura a la que debe quedar el bebé contra tu cuerpo, y quiere decir que el bebé siempre debe quedar a una altura tal que tú puedas besarle la nariz o la cabecita cuando quieras y sin usar las manos. Esto último asegura que se respete la recomendación de portar al bebé a la misma altura a la que lo llevas en brazos, lo cual eleva la carga por encima de la cintura y queda más cerca de tu centro de gravedad, lo cual es lo más cómodo y seguro para ambos.




A lo anterior yo sólo agregaría la recomendación de comprobar siempre la correcta posición de las piernas y el asiento dentro del cargador, ya sea con las piernas fuera en 'ranita' o con los pies adentro para bebés pequeñitos.

Un portabebé de buena calidad colocado correctamente proporciona el apoyo adecuado para el cuerpo y la cabeza con el fin de evitar que el nene adopte una posición en forma de "C", lo cual puede provocar problemas respiratorios (al constreñir las vías respiratorias cuando la barbilla del bebé queda pegada al pecho) y esfuerzo indebido en la espalda del bebé, lo cual puede tener consecuencias graves.

El uso correcto de nuestros portabebés también nos ayuda a eliminar el riesgo de una caída. Un cargador de alta calidad coloca al bebé elevado contra el torso y te permite ajustarlo fácilmente de modo que el bebé quede apoyado y soportado correctamente contra tu cuerpo. El material del cargador debe cubrir el trasero del bebé y envolverle muy bien las corvas hasta las rodillas. Siempre comprueba que las pompas del bebé queden un poco más abajo que sus rodillas.


Para comprobar si llevas a tu bebé en forma segura, puedes hacerte las siguientes preguntas:

•  ¿Llevo al bebé bien alto y pegado contra mí, por encima del nivel de la cintura?

• ¿Hay dos dedos de separación entre la barbilla y el pecho de mi bebé?

•  ¿Queda la carita de mi bebé visible y besable, sin estar oprimida contra mi ropa o el portabebé?

•  Si los pies del bebé están dentro del cargador, ¿hay suficiente tela alrededor de todo el cuerpo de mi bebé, con algo del material entre nosotros para formar un bolsillo? o bien,

•  Si el bebé se sienta en el cargador con las piernas fuera, ¿quedó en posición correcta de 'ranita', con la tela del cargador envuelta alrededor del trasero y subida hasta las dos rodillas?



De nuevo, llevar a tu bebé en un portabebé de tela es muy seguro siguiendo estas pocas reglas básicas, las cuales podría decirse que son las únicas escritas en piedra. Fuera de lo anterior, como siempre, la responsabilidad de la seguridad en el porteo (así como innovaciones personales) queda a cargo del adulto a cargo del pequeño, quien puede improvisar de mil maneras para adaptarse mejor a las preferencias de ambos. ¡En pocas palabras, el cielo es el límite y todavía hay mil amarres y variaciones por descubrir!

domingo, 15 de mayo de 2011

Asesorías en portabebés en la colonia Roma, Ciudad de México

La reunión del sábado fue un verdadero éxito, al igual que todas las anteriores. Es realmente hermoso compartir con otros padres la comodidad, la conveniencia y principalmente la intimidad que proporciona el poder llevar a nuestros bebés tan cerca, a no más de un beso de distancia.

Mi querido amigo Toño acudió por primera vez con Dani, su hijo de 6 semanas, y con la amorosa ayuda de otros padres experimentados pudo al fin colocarse con éxito un fular elástico con su bebé contra el pecho. Sus palabras fueron: "Esto me encanta. ¡Nunca quiero llevarlo de otra manera!"



Con la intención de continuar con la difusión de las prácticas y métodos recomendables para el porteo de los bebés, a partir de este viernes 20 de mayo me encontraré en la casa de té Caravanseraï (Orizaba 101-A Esq. Alvaro Obregón, col. Roma) todos los viernes para ofrecer asesorías y demostraciones de los portabebés y su uso para quien desee aprender más o tenga consultas específicas sobre el uso o los detalles de rebozos, fulares, portabebés tipo asiático, mochilas, etc. Por el momento el horario tentativo es de 11:30 a 2 PM. Para cualquier pregunta, por favor dejen un comentario o escriban a cargarte@gmail.com.

Asimismo he creado por fin una página en Facebook con el propósito de facilitar la comunicación con miembros del grupo y otras personas interesadas; podemos subir fotos, hacer comentarios... bueno, conocen Facebook. :)

Esperemos que la comunidad siga creciendo y continuemos compartiendo todos estos beneficios, ¡lo atesoraremos tanto nosotros como padres, como también nuestros bebés!

viernes, 13 de mayo de 2011

Reunión en el Centro El Arenal, 14 de Mayo de 2011

Después de una ausencia virtual algo desconcertada que ha tenido que ver con un bebé que ya corretea y distintas prioridades que se imponen en la vida diaria, he vuelto con el propósito de mantener una presencia más constante en este blog.

Por lo pronto viene una invitación algo atrasada para la reunión del mes de mayo, la cual será el próximo sábado 14 de mayo, en la habitual sede de Centro El Arenal a las 11 de la mañana.

También inauguramos página en Facebook, esperemos que eso proporcione un poco de dinamismo a la comunidad, pues con el aporte y las preguntas de los miembros podremos ir creando nuevo material entre todos. Esperen más movimiento en las semanas por venir, incluyendo un espacio constante para la demostración de los cargadores.

Entretanto, una prueba de lo que practicaremos mañana: ¡Amarre al torso o strapless con pareo!

sábado, 16 de octubre de 2010

El nudo corredizo para rebozo o fular

El corredizo es un nudo ajustable y básico, especialmente cuando utilizamos el rebozo tradicional en bandolera. Un nido corredizo bien hecho nos permite usar nuestro humilde rebozo con la misma soltura que un cargador de anillos, ya que permite ajustar independientemente los bordes superior e inferior.

Básicamente, la idea es anudar el extremo de abajo alrededor del extremo de arriba. Así, conseguimos un nudo que aguanta el peso sin soltarse, pero que podemos deslizar hacia arriba y hacia abajo conforme lo necesitemos.

Es importante tener en cuenta que este nudo no funcionará perfectamente con algunos tejidos, especialmente los muy satinados, por lo que prueba primero. A mí me funcionaba perfectamente con un clásico rebozo de bolita, pero con otros menos delgados pero más viscosos se me resbala; como siempre, es cuestión de probar. Si no queda fijo, es mejor usar un nudo cuadrado o incorporar un par de anillos.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tipos de portabebés, Parte II: El fular o rebozo largo

El fular es el máximo, el novamás, la cúspide misma del arte del porteo por todas sus bondades inherentes: las mil y una variaciones, ajustes y amarres que permite en la espalda, a la cadera, al frente, con el niño sentado, recostado, acostado, o sentado en posición de flor de loto; con el fular apropiado, se puede llevar lo mismo a un recién nacido que a un pre-escolar cansado; además de su función como portabebés, puede fungir también como hamaca, estola, columpio, cambiador, cobija, mantel, y hasta vestido improvisado.



La inmensa variedad de longitudes, colores, texturas, entramados y composiciones que existen crean un universo aparte donde existe un fular perfecto para cada binomio niño-portador, en cualquier clima, a cualquier edad, y para cualquier ocasión.

Pese a todo lo anterior, el fular es también el epítome de la sencillez, ya que consiste únicamente de un trozo largo de tela, sin broches, hebillas, ni costura alguna de la mayoría de los casos. La curva de aprendizaje con el fular es un poco más pronunciada que con otro tipo de cargadores, pero para quien lo practica, siempre vale la pena, por su tacto suave, su versatilidad, y el ajuste perfecto.



Existen dos clases principales de fulares: el fular elástico y el fular tejido.

Fular elástico

El fular elástico es un tramo largo (entre 4.5 y 5 metros) de tela suave y elástica a lo ancho, por lo general de algodón de punto o tipo "camiseta" con distinto grosor, e incluso con algún contenido de licra u otro tejido de nylon para hacerlo más elástico.




Este tipo de fular es óptimo para cargar a recién nacidos y bebés pequeñitos, con un peso inferior a los 8 o 9 kilogramos; una vez superado este peso, el fular da demasiado de sí al amarrarlo y se vuelve incómodo, además que comienza a deformarse y se afloja en poco tiempo. Sin embargo la razón más importante para dejarlo en este punto es que a partir de entonces representa un riesgo de seguridad, porque el bebé ya tiene la fuerza suficiente para vencer la tela al empujar.

El fular elástico es divino para recién nacidos y papás primerizos que no tienen cabeza para aprender todas las sutilezas que conlleva el babywearing con el fular tejido al tiempo que lidian con su nueva condición de padres. El fular elástico te lo colocas bien pegado como una camiseta, lo estiras un poco para insertar al pequeño, y sanseacabó. El momito va seguro, todo su cuerpo va bien soportado por la tela, es suave, esponjoso y se puede amarrar antes de colocar dentro al bebé. Un ejemplo es el famoso video del papá sexy.

También tiene la ventaja de ser una opción económica, puesto que prácticamente cualquier tela de punto de algodón sirve para hacerse uno. Sólo es cuestión de comprar un tramo de 4.5 a 6 m de largo en cualquier telería, y lo cortas a un ancho de 50 a 70 cm. Por lo general esto nos deja con dos fulares idénticos, pero siempre puedes regalar el tramo extra a alguna mamá amiga.

Por último, una advertencia en cuanto a estos fulares. A pesar de que se les publicita para utilizarse en posiciones al frente, a la cadera y en la espalda, en realidad los grupos de usuarios experimentados (es decir, mamás con muchos hijos de rebozo) sólo los consideran seguros para realizar amarres al frente. Los nudos a la cadera y a la espalda son inseguros por las mismas razones por las que no debe excederse el límite de peso: el bebé puede empujar con la fuerza suficiente para vencer la tela y caerse. En mi opinión, simplemente no hay forma de garantizar que no ocurra un accidente con un bebé amarrado en la espalda con un fular elástico, y por lo tanto yo tampoco lo recomiendo.

Fular tejido

Los fulares tejidos son, por un lado, la herencia directa del sencillo trozo de tela que usaban nuestros antepasados; por el otro, son resultado de una empresa de ingeniería textil que iniciaron los alemanes en los años setenta, al redescubir y adoptar el método del porteo con fular en la sociedad moderna. Con la ayuda de artesanos textiles nativos en países como Guatemala e India, se dedicaron a la búsqueda del tejido óptimo para cargar a los momines.

Treinta años de trabajo de esta industria han producido una galaxia de fulares con distintas bondades, beneficios, grosor, color, flexibilidad, suavidad... Los amantes de este estilo pueden perderse en los detalles de un entramado, un diseño, un material, y los debates y rebates continúan. En general su costo es alto, pero lo valen perfectamente, por su versatilidad, su resistencia, su longitud de uso, etc; normalmente, se vuelven posesiones muy personales y atesoradas.



La versatilidad no es la menor de estas virtudes; con un fular tejido de un largo mediano, alrededor de 3.6 m, pueden hacerse gran variedad de amarres al frente, a la espalda, en la cadera; sobre los do hombros, sobre uno solo, sobre hombros y cadera, en el torso, etc. Puedes llevar a un delicado recién nacido a la espalda, perfectamente asegurado y con la cabeza sujetada con una banda del fular. También puedes llevar a un niño de dos años que ya se cansó de caminar en Six Flags. ¡Incluso puedes llevarlos a los dos al mismo tiempo!



La elección del tejido, el color, la longitud del fular es enteramente personal y como siempre, dependerá del conjunto de necesidades individuales, incluyendo la frecuencia de uso que se le va a dar, el clima de la región, el uso destinado (para estar en casa, para salir, etc.), y por supuesto las preferencias personales. En realidad, una vez adquirido este gusto se vuelve peligroso, pues ¡se vuelve adictivo! En última instancia siempre hay que recordar que detalles aparte, lo importante es que se trate de una tela fuerte, ligera, y que se sea cómoda para portador y bebé.

lunes, 9 de agosto de 2010

Un simple trozo de tela

Encontré esta impresionante colección de portabebés en todo el mundo en flickr. Me gustó tanto que voy a incluir la presentación permanente en el formato del blog, ¡pero también la voy a pegar aquí! Lleva un rato verlas todas pero prometo que vale muchísimo la pena. A mí me emociona ver tantos ejemplos del mismo deseo que siento de llevar a mi momito conmigo, replicados en tantas culturas distintas y con tantos métodos.



Me divierte ver tantos niños con sus hermanitos puestos, es muy raro hoy en día ver a niños cargando a bebés pequeñitos. Sin embargo en muchos sitios los hermanos mayores son los que se ocupan y llevan a los más pequeños mientras mamá hace otras cosas. Esto crea un lazo del cual tal vez carecen los hermanos más modernos.

Además me impresiona lo incómodos que se ven algunos de estos cargadores, y lo contentos que se ven los portadores. Si yo tengo la menor arruguita en la espalda del rebozo, ya se me viene encajando; si traigo la tira demasiado cerca del cuello, me duele a los cinco minutos. ¡¿Cómo pueden estas personas cosechar el té durante 12 horas de jornada con esos mei tais de correas delgadísimas y cruzadas todas chuecas?! Me queda claro que son mucho más fuertes que yo.

Sin embargo tambíén me siento cerca de ellos porque a mí también me gusta llevar a mi bebito.

lunes, 2 de agosto de 2010

Cruz envolvente al frente con bolsillo por dentro

Ésta es la versión en fular tejido del mismo amarre que vimos en el video del papá sexy en Noruega con un fular elástico. Permite llevar a un bebé más pesadito sentado contra el pecho y distribuye uniformemente el peso en los dos hombros, por lo que es muy cómodo. Se puede llevar al bebé así desde recién nacido. Para realizarlo, se necesita un fular elástico o tejido bastante largo, de al menos 4.5 metros.

Esta posición a mí me sirve mucho para tranquilizar y apapachar a mi bebito cuando tiene sueño o se siente mal, y también lo puedo aflojar un poco para amamantar discretamente. Cuando era más pequeño era ideal para todo, pero ahora ya cuando salimos se revuelve y se retuerce si lo llevo así porque quiere ver qué pasa detrás de él. Sin embargo, todavía la uso cuando vamos en el transporte público o cuando tengo que "platicar" con él, como en la fila del banco.



Notas:

1. Fíjense cómo la mamá de este video ajusta bien el bolsillo desde que coloca por primera vez al bebé, de forma que puede soltarlo por completo para jalar los dos extremos sobre sus hombros y formar la cruz. Esto lo logra extendiendo bien el fular desde las corvas hasta las axilas del bebé y flexionándole las piernas para que suba las rodillas y quede en la posición de ranita. Así está ya bien sentado y no tiene que sostenerlo con las manos sino sólo conservar la tensión de la tela.

2. En todos los amarres con fular tejido es muy importante conservar una tensión uniforme en toda la tela. En el video la mamá primero ajusta el bolsillo tirando de ambos bordes en sus hombros: primero el de arriba, luego la parte de en medio, y luego el borde de abajo. Para esto, ayuda tener un fular que tenga los bordes de distinto color, para distinguir cuál estamos apretando, pero esto no es indispensable.

3. Siempre hay que tomarnos el tiempo para cuidar que la tela cruce pareja en nuestra espalda, sin torcerse ni hacerse bolas; esto ayudará a evitar puntos de presión incómodos y a distribuir correctamente el peso por toda la espalda.

4. El último pase de los extremos antes de anudar atrás va debajo de las piernas del bebé; observen que cuando ella rebota al niño por última vez para apretarlo las rodillas se levantan y el bebé ya queda bien sentado.

5. Los "rebotes" antes de anudar bien todo ayudan a que la tela quede bien tensa, lo cual mejora la comodidad, pues después de anudar todo amarre tiende a aflojarse un poco. El bebé debe quedarnos lo suficientemente cerca para besar su frente.

viernes, 16 de julio de 2010

Consideraciones de seguridad para el babywearing

Portar a tu bebé es muy seguro y cómodo, pero como todo en la vida, hay que saber hacerlo correctamente. El peligro se reduce al mínimo siguiendo algunas consideraciones básicas, y en caso de duda siempre debes emplear el sentido común (de nuevo, como en todo).

Recuerda:

-- Siempre verifica la integridad de tu portabebé antes de usarlo. Los cargadores de calidad están diseñados para servir por muchos años (algunos incluso para heredarlos a generaciones futuras), pero igual haz de esto una costumbre para prevenir que llegue a ocurrir un accidente. Revisa el material, las costuras, las correas y/o los broches para detectar y reparar cualquier daño a tiempo.

-- Cuando colocas al bebé dentro del cargador, asegúrate que se encuentra en una posición que le permita respirar libremente. Esto quiere decir, cuida que la carita no quede pegada contra el cuerpo del portador, que ninguna parte del portabebé o ropa le cubran el rostro, la barbilla esté separada del pecho y el cuello quede extendido en una curva natural. Nunca hay que cubrir la cabeza o la cara del bebé para abrigarlo; esto ocasiona que vuelva a respirar el aire que queda encerrado y puede obstruir la oxigenación.

-- Comprueba continuamente que la posición del bebé sea correcta, utiliza espejos y otras superficies reflectoras (¡como los escaparates de las tiendas!) para ver que venga sentado como debe ser y que el cargador (en especial fulares y rebozos) sigue en una posición segura y correcta.

-- Al igual que durante el embarazo, cuando llevas a tu bebé cambia tu centro de gravedad; evita realizar actividades que incrementan el riesgo de sufrir una caída tales como patinar, trepar a los árboles, andar en bicicleta, etc. Tampoco es recomendable realizar actividades bruscas que puedan lastimar el cuello o la columna vertebral del bebé, tales como saltar en el trampolín, andar a caballo, correr, etc.

--Evita realizar tareas domésticas que pudieran implicar riesgos, como usar la estufa o el horno, usar artículos cortantes o herramientas pesadas. En general, si una actividad necesita que lleves prendas protectoras (tales como gafas, guantes, etc) NO debes realizarla con el bebé (como podar el pasto, pintar una habitación, hacer carpintería, etc).

--Evita tomar alimentos o bebidas calientes cuando lleves al bebé. Recuerda que a esas manitas les encanta explorar y si se puede, arrebatar lo que tenga mamá en las manos (o a la mano). ¡También recuerda lo fuertes que son!

- Cuidado con golpear la cabeza o cualquier parte del cuerpo del bebé al pasar por puertas y pasillos y en general por áreas estrechas, especialmente al principio. Te acostumbrarás en seguida a tus nuevas dimensiones incluyendo pasajero, pero al principio hay que concentrarse en el hecho que hay una personita pegada a nosotros.

-- Con bebés algo mayores, siempre debes estar consciente de lo que está dentro del rango de las manitas del bebé. Fíjate especialmente cuando llevas al bebé en la espalda, puede intentar alcanzar cosas que están fuera de tu campo de visión.

-- Los cargadores de tela no reemplazan el asiento para el auto. No son lo indicado para llevar a un bebé dentro de un automóvil o vehículo en movimiento; en caso de accidente, no proporcionan una protección adecuada.

-- Si bien hay algunos cargadores diseñados especialmente para el agua, para la hora del baño o la piscina, esto NO significa que es seguro nadar con ellos. Nunca intentes nadar con tu bebé dentro de un portabebé; en caso de abordar alguna embarcación, el bebé debe ir en brazos y llevar su propio dispositivo de flotación (es decir, un chaleco salvavidas).

-- Viste siempre al bebé (y vístete tú) apropiadamente para impedir tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento. Recuerda que al ir pegado a ti, el bebé adapta su temperatura a la tuya y entrarán en calor fácilmente, lo cual hay que tener en cuenta cuando el clima es cálido; de la misma forma cuando hace frío hay que recordar que piernitas, brazos y cabeza pueden enfriarse de más.


Al final del día, quien lleva al bebé debe realizar siempre una evaluación madura de los riesgos que presenta cada situación. Los portabebés tradicionales son muy seguros pero ninguno de ellos reemplaza el buen juicio de la persona que lo usa, quien debe involucrarse activamente en su papel como portador.

Los puntos anteriores no cubren todos los posibles riesgos ni están grabados en piedra; en muchas situaciones habrá que ejercer buen juicio y hacer lo mejor dadas las circunstancias; por ejemplo, obviamente no vamos a exigir que el bebé lleve un chaleco salvavidas en Xochimilco, ni es necesario sacar al bebé de su nidito en el fular; estamos todos de acuerdo que haría falta que nos cayera un meteoro encima para que se volteara una trajinera.

En última instancia siempre decide con sentido común y tus instintos como padre para evaluar correctamente la seguridad. Como dije antes, el porteo es una labor activa. Siempre debes estar atenta a lo que hace tu bebé, en todo momento. ¿Está dormido? ¿Mirando por encima de tu hombro? ¿Qué tal está respirando? ¿Se revuelve? ¿Dónde vienen sus brazos? No es posible simplemente amarrarse el niño al cuerpo y desentenderse.

Ahora a pasear con el bebé...

miércoles, 7 de julio de 2010

Los beneficios del porteo o babywearing

No lo cargues tanto porque se embracila, no dejes que duerma en brazos porque luego ya no quiere estar en su cuna, no respondas de inmediato a sus lloros porque te toma la medida, no le des de comer si no le toca porque se malacostumbra... Todas ellas ideas bien intencionadas que escuché cuando embarazada, pero siempre me parecieron un intento mal encaminado para lograr que los bebés desarrollen una conciencia individual en un momento de sus vidas cuando simplemente, carecen de esta capacidad. ¿Cómo puede uno contemplar que un bebé que no come ni se mueve por sí mismo, tenga la capacidad de vérselas solo y desarrollar un sentido de su propia independencia? Simplemente, no suena natural.

Me gusta este artículo sobre los efectos del porteo o babywearing del sitio español Mi Saquito Mágico. Me gusta cómo habla de la condición de prematuridad en los bebés humanos. Ésta es una de las principales razones por las que me suena lógica la idea de portar al bebé; si consideramos la gestación humana parte interna y parte externa; nueve meses dentro del útero, y luego al menos nueve más en brazos de su madre, desde donde contempla su nuevo mundo, se acostumbra a él y vive todas estas nuevas experiencias desde esa sólida posición de seguridad.

Encuentra el artículo original aquí.


Beneficios del porteo

El uso del fular portabebé se inicia en los años 70 en Alemania, donde hoy hay una cierta tendencia a denominarlo el Neoporteo Africano, sin embargo su uso se extiende por todo el globo. Su extensión se favorece además por la aparición en Colombia y posteriormente en muchos países del cada vez más conocido Método Canguro para prematuros que hoy por hoy se propaga igualmente en nuestros hospitales y maternidades españolas en mayor o menor medida. Sin embargo el método canguro no sólo es bueno para los bebés prematuros, sino para todos los bebes.

La especie humana cuenta con una característica biológica que lo distingue de otros mamíferos: la condición de prematuridad. El bebé no es capaz de valerse por sí mismo, tiene la necesidad de los cuidados de un adulto para sobrevivir.

Esta prematuridad en el momento del nacimiento se ve prolongada durante el primer año de vida aproximadamente, y es la condición necesaria para el desarrollo de nuestro neo-cortex (estructura cerebral que permite el desarrollo de funciones intelectuales).

Una de las características más destacadas de la prematuridad del bebé es el escaso desarrollo de sus sentidos, el bebé cuando nace no ve, y va adquiriendo poco a poco su visión; el gusto, el oído y el olfato no están tampoco lo suficientemente desarrollados tras el nacimiento. Sin embargo, es el sentido del tacto el único plenamente desarrollado. Para el bebé el tacto, el contacto, es su verdadero único sentido completamente desarrollado.

Satisfacer las necesidades de contacto permite al bebé superar esta profunda vulnerabilidad física y emocional. Para el bebé las ventajas de ser cargados por sus mamas o papas, son múltiples:

-- Sensación de seguridad, la protección que siente el bebé por la cercanía del portador se traduce también en menos llanto.

--Bienestar y confort. Ayuda a regular su temperatura, tanto si necesita calor, como fresco el calor del porteador ayuda al metabolismo del bebé a presentar menos cólicos y una mayor armonía y bienestar en el ritmo del sistema respiratorio.

--Desarrollo físico: Llevar al bebé en una posición adecuada facilita que tanto sus caderas como su espalda se desarrollen correctamente.

--Integrados en la vida diaria. El contacto con el ambiente familiar desde una posición segura les ayuda a conocer el medio en el que posteriormente estarán inmersos.

--Estimulación temprana. El contacto sobre la piel y el balanceo al que ya están acostumbrados desde el vientre materno les ayuda a descubrir su alrededor desde un refugio seguro.

--Mejor cuidado. El llanto no pasa desapercibido y permite a los padres reaccionar enseguida al hambre, la sed, un pañal sucio, además de estimular la producción de leche materna. Menos problemas de salud.

--Cólicos del lactante. El masaje de contacto y la deambulación favorecen la expulsión de gases y ayudan al bebé cuyo sistema digestivo aún es inmaduro a estimular el mismo de manera positiva.

--Seguridad. El niño no está solo y corre menos riesgo de accidentes por falta de vigilancia.

Para los papás y mamás no hay menos ventajas, además no existe un tiempo limitado diario, si ambos están a gusto puedes decidir usarlo solamente en casa o salir a la calle cuando quieras...

--Favorece la estrecha relación. Entre el bebé y el porteador se fortalecen los vínculos afectivos y se reestablecen en caso de separación tras el parto. Además los dos primeros años de vida son fundamentales en la vida afectiva del bebé y su relación con sus pares es la base para el resto de su vida. Desarrolla el instinto

--Aumento de autoestima. Favorece el conocimiento del bebé y la identificación temprana de las señales que benefician el cubrir sus necesidades ayudando a los papás y mamás a aumentar su autoestima como progenitores seguros con experiencias positivas y satisfactorias.

--Autonomía de la madre. El bebé no paraliza su vida, lo integra en ella. También se evitan los procesos de depresión post-parto.

--Favorece el establecimiento de la lactancia materna, pues se estimula la producción de oxitocina, hormona del amor.

--Permite atender a hijos mayores e incluso atender muchas tareas tanto dentro como fuera del hogar.

--Movilidad. Tanto en el medio rural como en el medio urbano facilita la movilidad allí donde el carrito no puede llegar.

--Integración del papá. En el binomio madre-hijo a veces es difícil para el papá encontrar su lugar, el porteo favorece la identificación temprana de las señales del bebé, así como el sentir que colabora junto con la mamá de una manera muy importante en los primeros meses de vida de su hijo.